Durante la Operación Plomo Fundido (2008-2009) se criticó a Israel por “violar” la ley internacional al utilizar fósforo blanco. Sin embargo, marcar zonas de combate, iluminarlas o crear pantallas de humo es totalmente legal. Los críticos argumentaban que se utilizaban en zonas altamente pobladas (Gaza) y que producía quemaduras graves.


