¿Qué es bueno y qué hay de peligroso en el Acuerdo con Irán? – Por Ron Ben-Ishai (Yediot Ajaronot)

Incluso Israel va a tener que admitir que se trata de un buen acuerdo, aunque Irán es el gran triunfador. Obama ha logrado una alejamiento significativo de la bomba aunque se trate de una regulación y un control muy poco claro… y todo esto, por el momento, solamente tratándose de un acuerdo sobre la hoja.

El marco de entendimiento alcanzado por las potencias e Irán en Lausana es, a primera vista, un buen negocio. Pero es necesario tener cuidado – porque demasiadas cuestiones permanecieron abiertas.

Desde el enriquecimiento hasta las sanciones: todos los detalles del acuerdo

Los acuerdos presentados ayer por el presidente Barack Obama, por el secretario de Estado estadounidense John Kerry, y también por el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohammad Javad Zarif, son sorprendentemente detallados. No se esperaba un entendimiento tan profundo. Pero… con toda la satisfacción expresada por los estadounidenses y las otras potencias, la verdadera prueba será el acuerdo final que se debería firmar el 30 de junio.

La más importante de las preguntas: ¿Acaso la aplicación del acuerdo no se va a disolver haciendo que sus artículos se transformen en “letra muerta” durante los años que se supone regirá? Otra pregunta es: ¿Acaso Irán no encontrará formas creativas para engañar y mentir como en el pasado? Si la supervisión se lleva efectivamente a cabo tal como se ha presentado sería muy difícil para ellos (para los iraníes) engañar.

­¿Qué hemos ganado y que han ganado los iraníes?

Suponiendo que el marco de entendimiento que se presentó ayer se convertirá en el acuerdo final, incluyendo los anexos técnicos, incluso Israel puede llegar a vivir con este acuerdo. En palabras del presidente Obama, el acuerdo le cierra a los iraníes “al menos por cerca de 10 años” la oportunidad de producir suficiente material fisible para un dispositivo explosivo o una bomba nuclear. Si deciden romper el acuerdo, les llevará más de un año obtener la cantidad de material fisible necesario para un dispositivo nuclear.

Un mejor resultado que este no se habría podido conseguir incluso si Israel y los Estados Unidos y otros países llevasen a cabo un ataque militar contra las instalaciones nucleares de Irán. Incluso si este ataque se cononase en éxito, el programa militar iraní se inhibiría por menos de 10 años.

Los iraníes han ganado con la supresión de las sanciones y eso ha sido un beneficio enorme. La pregunta es si el Congreso detendrá el proceso y cómo exactamente se llevará a cabo esa reducción de las sanciones. No se mencionó los pasos y la graducación de la reducción de las sanciones y será esto uno de los temas de las próximas negociaciones.

Las lagunas del acuerdo marco

Sin embargo, no debemos pasar por alto las posibles lagunas del acuerdo. Por ejemplo, no está claro qué va a pasar después de los 10 años. No estoy seguro de que los estadounidenses, las Naciones Unidas y los europeos serán capaces de reimponer las sanciones si Irán viola el acuerdo y corre hacia la bomba.

La cuestión más problemática son las centrifugadoras avanzadas, capaces de enriquecer uranio 20 veces más rapido que las del primer modelo. Aunque se ha acordado una limitación de 10 años para que Irán use nuevas centrifugadoras, pero ¿qué sucederá luego de eso? Los iraníes pueden, según el acuerdo, seguir con la investigación y el desarrollo, y, probablemente, con la producción de centrifugadoras avanzadas durante todo este periodo. Esta es una de las principales deficiencias que deberían cerrase en el acuerdo final.

Debajo de la montaña… allí está el problema

También la instalación de Fordú es muy problemática. Aparentemente, según el acuerdo, no se producirá enriquecimiento de uranio en la instalación que se encuentra debajo de 80 metros de roca. Sólo se ha dicho que se modificará la central para que sirva para el desarrollo y la investigación en física nuclear – un término muy vago, especialmente cuando el ministro de Relaciones Exteriores de Irán Zarif dejó claro que miles de centrifugadoras ya se han instalado en Fordú y que éstas no se iban a desmantelar. En otras palabras, se quedarán en su lugar y quedarán accesibles en caso de que los iraníes decidan que ha llegado la hora de reanudar el enriquecimiento de uranio a toda velocidad – y allí (en Fordú) se incluyen al menos 2.000 centrifugadoras modernas.

La instalación de Fordú es dificíl de bombardear. Todo lo que los iraníes tienen que hacer es notificar a los inspectores de la ONU que no están autorizados a realizar auditorías en las instalaciones y luego correr hacia la bomba, enriqueciendo uranio a un ritmo más rápido que en el pasado. Esa oportunidad la pueden aprovechar en el marco de una situación en la que la atención de la comunidad internacional se haya desviado hacia otro lugar. Este fue el caso con Corea del Norte.

También debemos recordar que en el marco del entendimiento, al menos, no se ha tratado en absoluto con el desarrollo de los misiles balísticos y los misiles de largo alcance (crucero) iraníes, esos que pueden transportar una ojiva nuclear. Israel nunca podrá sentirse segura si este tema no es tratado y no se encuentre bajo una inspección estrecha.

Vender el acurdo a Israel

Sin embargo, el control que las potencias han sido capaces de imponerle a Irán en relación con el enriquecimiento de uranio es impresionante e invasivo, y se llevaría a cabo durante mucho tiempo. Es posible encontrar más fallos y más ventajas aunque incluso Israel deberá admitir que se trata de un buen acuerdo, mejor del que nos esperábamos.

Contra las capacidades para mentir y engañar que los iraníes han demostrado y que demuestran aún hoy, no existe un acuerdo, no importa cuán bueno este sea, que pueda ayudar. La alternativa de un ataque, como se dijo, no es más efectiva.

No hay duda de que el presidente Obama va a trabajar duro ahora para vender el acuerdo, no sólo al Congreso e Israel – también a sus aliados del medio oriente.  Obama trató de adelanta el golpe: Se comprometió a llamar al primer ministro Netanyahu, envió a su equipo de seguridad nacional para hablar con nosotros y aseguró una gran ayuda para nuestra seguridad. En pocas palabras, Obama le ofrece a Netanyahu una reconciliación y y una cooperación en la conformación del acuerdo final que se negociará durante los próximos tres meses. Israel debería aceptar ésta oferta con las dos manos.

 

http://www.ynet.co.il/articles/0,7340,L-4643993,00.html

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