¿Nos encontraremos para unas cuartas elecciones? Los caprichos de los líderes lo determinarán – Por Profesor Abraham Diskin (Israel Hayom)

La Knesset 20º fue elegida en marzo del 2015 y debía servir durante más de cuatro años y medio, hasta principios de noviembre de 2019. Pero las elecciones para la 21º Knesset fueron adelantadas para abril de 2019. Ciertamente, una de las razones principales para la elección fue la retirada de Israel Beitenu (Liberman) de la coalición.

La retirada redujo la base de la coalición del gobierno número 34 a solamente 61 diputados. Es importante recordar que tras las elecciones del 2015 se conformó una coalición de 61 diputados que creció con el nombramiento de Avigdor Liberman como Ministro de Defensa en lugar de Moshe Yaalón, pero se redujo nuevamente tras su renuncia al cargo.

Los estudios comparativos indican que los gobiernos estrechos, pero que cuentan con mayoría, tienden a disfrutar de longevidad. El problema de tales gobiernos no es su estabilidad sino su conducta diaria. Dependen de los errores de los miembros individuales de la Knesset y eso no es un desafío fácil. Pero lo que fue una pesadilla en vísperas de la disolución del 20º Knesset se ha transformado en una carga dura para la derecha.

Después de las elecciones de la Knéset del 21 de abril de 2019, y aún más después de las elecciones de la Knéset del 22 de septiembre de 2019, quedó claro que Israel Beitenu de Liberman no debe ser ubicado más en el bloque de la derecha. Lieberman, que solía ser un aliado permanente de Aryeh Deri (Shas), se convirtió en su gran oponente, y ahora todos saben que la pregunta crucial ha pasado a ser si los partidos de derecha lograrán para las elecciones de la 23º Knesset “una mayoría de 61 sin Lieberman”.

La pregunta no es nueva. En la víspera del día de las elecciones de 2015, tuve la oportunidad de intercambiar palabras con un miembro de alto rango de la Knesset. Los resultados finales aún no se conocían y este líder resumió la situación con la pregunta: “¿Habrá una mayoría de 61 sin Lieberman y con Kulanu de Moshé Kajlón?”. Después de una serie de dramas sin precedentes, volvimos al punto de partida descrito hace cinco años.

¿Qué nos espera esta vez? En un caso de una mayoría en la Knesset para el Likud y sus tres compañeros de campo, Binyamín Netanyahu conformará el 35° gobierno. Esto, aunque se intentará evitar que lo haga, vía peticiones ante el Tribunal Superior. Durante la 18º Knesset, Netanyahu incluso aspiró a recibir un apoyo desde el centro, e incluso en la izquierda.

La situación hoy es completamente diferente. Todas las encuestas durante la campaña electoral arrojaron dudas sobre la capacidad del bloque de derecha para alcanzar una mayoría. Las desviaciones de los resultados finales pueden ser mínimas, pero políticamente pueden dar lugar a todo lo contrario.

Si lograsen Kajol Laván (Azul y blanco), Israel Beitenu de Liberman, Avodá-Guesher-Meretz y la Lista Conjunta árabe un bloque mayoritario, elevarán cuestionamientos similares a los que experimentamos en abril y septiembre del año pasado. Todo es posible: Un desprendimiento de un bloque hacia el otro, rebeliones o repulsiones dentro de los campamentos, un gobierno minoritario, un gobierno de unidad o una cuarta elección. Sin embargo, no solo los votantes, sino también los caprichos de los líderes determinarán cómo terminará este juego del absurdo.

 

El profesor Abraham Diskin es director de la Escuela de Administración, Gobernanza y Derecho del Centro Académico Gates of Science and Law.

Comentarios

Recientes

spot_img

Artículos Relacionados

Donaciones

 

En “Hatzad Hasheni” seguimos produciendo contenidos verdaderos y confiables para que te sigas sintiendo orgulloso de lo que eres…

¡Ayúdanos ahora con tu donación!

¡Súmate al proyecto que modifica percepciones!

CLICK AQUI PARA DONAR

Gracias por donar en este importante proyecto de diplomacia publica.