Liberal yemenita-egipcia Dra. Elham Manea: Los países árabes son responsables por la condición en que se encuentran los refugiados palestinos; Si el derecho a retornar se materializa, solo aplicará a unos cuantos miles (Memri)

Luego de su reciente visita a Israel, la Dra. Elham Manea, escritora yemenita-egipcia, activista de los derechos humanos y de los derechos de la mujer quien reside en Suiza, comenzó a publicar una serie de artículos titulados “Si No Somos Nosotros los Emisarios de la Paz, ¿Quienes lo Serán?” En la serie, publicada en el portal liberal ahewar.org, ella aborda diferentes aspectos del conflicto palestino-israelí y describe sus impresiones por su visita a Israel.[1]

En el primer artículo de la serie, abordó las críticas dirigidas contra ella por visitar Israel y la afirmación de que su visita indicaba una falta de simpatía a la difícil situación de los palestinos. Ella escribió que, a diferencia de muchos de sus críticos, ha visitado campamentos de refugiados palestinos en el mundo árabe y está muy consciente del sufrimiento de los palestinos; sin embargo, culpa de su situación a los países árabes, que han perpetuado su condición de refugiados bajo el pretexto de proteger el derecho al retorno. Hizo un llamado a los árabes para que reconozcan que Israel es una realidad y que si el derecho a retornar se llegase a realizar, solo aplicará al resto de palestinos que en realidad huyeron de sus hogares en 1948, que suman decenas de miles y no a sus descendientes, quienes según la Dra. Manea “actualmente suman 5 millones”. Estos últimos dijo, tendrán que regresar a los territorios del estado palestino o establecerse en sus actuales países de residencia.

Lo siguiente son extractos de su artículo:[2]

“Fui a Israel en un viaje investigativo y de aprendizaje que me enseñó mucho y no me arrepiento de ello. La mayoría de la población de los estados árabes que visitan Israel lo hace en secreto… porque nuestras sociedades nos obligan a mentir y a ser hipócritas. [Nos hacen] temer decir lo que realmente creemos, pronunciar palabras sinceras o hacer abiertamente lo que queremos y deseamos. [Este miedo] a veces nos impulsa a maldecir a quienes amamos.

“[Pero] no soy ni mentirosa ni hipócrita. Publicité ampliamente [mi viaje a Israel]. Entonces, ¿a que se deben las críticas? ¿Creen que no entiendo el significado del dolor y pérdida de los palestinos?… Que no simpatizo con ellos? ¿Cuántos de ustedes han visitado los campos de refugiados en los países árabes? Yo he visitado varios siendo esto parte de mi trabajo como periodista y académica y me he quemado con el dolor de la vergonzosa realidad que [observe allí]… ¿Saben a quién maldije? [Maldije] a los países árabes que les obligan a vivir en casas iguales a jaulas o madrigueras, con el pretexto de que otorgarles la residencia permanente les conducirá a su naturalización y socavará el “derecho a retornar”…

“El Líbano le niega a hombres y mujeres palestinos el derecho más fundamental a una existencia digna… Esta realidad de la discriminación contra ellos es bien conocida y familiar en muchos países árabes… Todavía recuerdo el cómo las autoridades en los [estados] árabes humillan a los palestinos cuando entran y salen del país. Cualquiera que viaje está familiarizado con esta realidad… ¿Alguno de ustedes ha pensado en tomar las calles y protestar contra eso y exigir un cambio a estas discriminaciones racistas? ¿O es más fácil enfocar todas [las culpas] sobre Israel?

“En el Líbano, se están realizando esfuerzos muy enérgicos para cambiar esta situación, a pesar de las dificultades que se presentan para [hacerlo]… Una de las propuestas que pueden sorprenderles… se basa en la lógica de que muchos que tratan este tema entienden calladamente. Entiendo y respeto el derecho a retornar, pero aquellos que comprenden [este tema] saben que cuando se produzca el regreso a Israel, [solo] aplique muy posiblemente a los restantes hombres y mujeres palestinos que de hecho abandonaron sus aldeas y tierras o fueron removidos de estos en 1948. Fueron no más de 750.000 personas de los cuales [unos] 50.000 siguen vivos. El problema [principal] es el destino de sus descendientes, quienes actualmente suman 5 millones. Muchos han llegado a entender que estas personas regresarán al nuevo estado palestino que será fundado como parte de un acuerdo de paz integral, o recibirán compensación y se establecerán en los países árabes donde residen actualmente, o fuera de ellos en el nuevo mundo.

“Por favor no se apuren en maldecirme con dureza, porque los que trabajan en este campo saben de lo que hablo. ¿No escucharon ustedes las críticas dirigidas por el canciller suizo Ignazio Cassis en la UNRWA durante su visita oficial a Jordania en mayo, 2018 cuando dijo que la UNRWA se había convertido en parte del problema en la región porque perpetúa los campamentos de refugiados y que deben hacerse más esfuerzos para integrar a los refugiados en otros países en lugar de ofrecerles [falsas esperanzas] de regresar a las tierras palestinas? Suiza es conocida por su firme neutralidad y compromiso con la resolución pacífica de conflictos… Cuando su canciller hace tal afirmación, vale la pena señalar…

“¿Ustedes creen que estoy encubriendo a Israel, pero de verdad necesita Israel de este encubrimiento? Este tiene sus lados brillantes junto a sus lados oscuros y yo estoy muy familiarizada con ambos. Ustedes objetan que debo decir que visité Palestina y no Israel, pero [el hecho es que] yo visité Israel y los territorios palestinos ocupados. Estoy totalmente a favor de una solución de dos estados, aunque todos piensan que hoy día es una ilusión invocarla. Cuando un estado palestino sea establecido, me referiré a ello como Palestina. Israel existe. Tiene derecho a existir, así como también el estado palestino que yo exijo tiene derecho a existir. No digo esto por generosidad. Todas las conversaciones de paz mencionaron las negociaciones entre Israel y los palestinos y hablaron de la retirada de [Israel] a las fronteras de 1967. Nadie habla de las [fronteras] de 1948. Tal vez encuentren tranquilizadora la afirmación de que Israel no existe, pero yo lo considero algo irracional. Esto no cambiará la realidad la cual está reconocida por las leyes internacionales y por la comunidad internacional.

“Debemos insistir en el establecimiento del estado palestino… y en detener los asentamientos… [Debemos insistir] en que el Presidente estadounidense Donald Trump no tiene derecho a cambiar la situación legal de Jerusalén y lo más importante, que los árabes israelíes sean tratados como iguales a los judíos israelíes. Pero al hacerlo, debemos comprender la mentalidad de Israel, que teme por su seguridad y no sin razón, ya que está rodeada de árabes que piensan que el ‘judaísmo’ es una maldición”.

 

 

[1] Para más información sobre la visita de la Dra. Elham Manea a Israel, véase la serie de MEMRI Despacho Especial No. 7607, Liberal yemenita-egipcia Dra. Elham Manea: ‘Fui a Israel y no me arrepiento de ello’; la paz con este es posible, 6 de agosto, 2018.

 

[2] Ahewar.org, 3 de agosto, 2018.

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