Las amenazas militares contra Israel – Entrevista al general Nitzan Alón – “La opción sunita”

El jefe de operaciones militares, el general Nitzan Alón, habla en una entrevista exclusiva para Israel Hayom sobre las variadas amenazas hacia Israel, “Desde el sentido estratégico nuestra situación es buena, pero hay peligros que van desde un escenario de un atentado grande hasta un ataque por sorpresa pequeño”. “Hay que mirar las cosas desde la perspectiva del tiempo”. Una entrevista de Yoav Limor.

El jefe de operaciones de las Fuerzas de Defensa de Israel, general Nitzan Alón, abre la entrevista con una declaración en broma que explica nuestra situación, en una palabra, es “buena”, pero si quieres que te lo explique en tres palabras – “no es buena”. La situación, se apresura a explicar, es complejo: “Estratégicamente, en el sentido más amplio, nuestra situación es buena, en parte debido a los procesos experimentados en los últimos años en el Oriente Medio, pero por otro lado existe mucha volatilidad, especialmente en la arena palestina y en el norte”. Hay cambios positivos, pero no hay que suponer que podemos sentarnos en la parra y ser auto complacientes”.

¿Qué escenario te mantiene despierto y preocupado?

“El escenario de eventos que aparentemente son tácticos, algo entre un gran ataque terrorista grande a un ataque sorpresivo pequeño, sobre todo en la arena palestina, especialmente desde Gaza, estos son escenarios posibles cuya probabilidad no es pequeña. Hacemos lo que podemos para prepararnos para ellos, y en el nivel estratégico también para prevenirlos, pero realmente no me sorprendería si me despierto un día por la noche con un evento como este”.

Cuando tú dices que se trata de un hecho táctico, a pesar que sus consecuencias estratégicas son inmediatas… ¿es posible?

“Es un acontecimiento táctico que constituye un evento de disparo para algo más significativo, por ejemplo, puede provocar una amplia campaña militar en Gaza”.

O con el secuestro de un soldado, que sabemos cuál es el precio que reporta…

“Absolutamente. En términos universales un soldado que cae prisionero no es un evento estratégico, pero en nuestra realidad, esto si tiene implicaciones estratégicas. Podría suceder y necesitamos estar preparados, en primer lugar, en el área de inteligencia, en la defensa, en nuestra capacidad de acción rápida en el terreno, en nuestra capacidad para un ataque relevante… y al mismo tiempo para producir condiciones estratégicas que reduzcan la probabilidad de que todo esto suceda”.

¿Somos capaces de disuadir a Gaza sobre la posibilidad de este escenario?

“En Gaza se vive una situación de profunda disuasión para entrar en una campaña contra Israel, pero no nos da una confianza absoluta. Hay otros factores que pueden iniciar alguna acción, y tenemos que tener en cuenta que así también se puede provocar una dinámica de escalada”.

¿Las implicaciones estratégicas puede ser una campaña militar grande? ¿Derrocar a Hamás?

“Primero tenemos que definir para nosotros mismos lo que queremos decir cuando decimos colapsar al Hamás. En términos militares, es necesario provocar una derrotar militar frente a los que tenemos enfrente”.

¿Cómo podes definir una guerra en Gaza… entramos para buscar todas las armas y todos los cohetes que esconden allí?

“Para decidir una guerra no es necesario destruir la mayor parte de la potencia militar del enemigo, sino lograr que no logre actuar de forma eficaz. También en la Guerra de Seis Días no se destruyó al ejército egipcio sino a unos pocos porcentuales, pero lo golpeamos de tal forma que ellos no podrían funcionar y que provocó una definición militar”.

¿Y de qué forma se manifiesta una definición en Gaza?

“Sin entrar en detalles, Hamás tiene una forma de entender la forma que debe luchar contra Israel, con componentes ofensivos y defensivos. Tenemos que saber trabajar eficazmente con todos estos medios que tienen para derrotarles, pero en realidad todo esto es una cuestión ligada a nuestros planes operativos”.

¿Y en el norte?

“Definitivamente es un reto mucho más grande debido a la capacidad militar de Hezbollah, pero no nos equivoquemos: El ejército israelí es mucho más poderoso que Hezbollah y nuestra capacidad para derrotarles existe, sin ninguna duda”.

Estos conceptos – Victoria, derrotarles – ¿son relevantes en el 2016?

“Desde un nivel militar y táctico, como una orden a los comandantes de las divisiones y brigadas sobre el terreno, son sin duda relevantes, y en el nivel operativo también lo son. Es un desafío complejo derrotar un sistema de este tipo que funciona de una manera no ordenada, semi-militar que se dispersa entre la población y que tratar de compensar las ventajas que tenemos en el área de la inteligencia, en el fuego y en la capacidad de maniobra, pero hacia ese punto debemos dirigirnos y creo que nuestras relaciones de poder también pueden permitirnos llegar a ese punto de derrotarles”.

Volvamos a Gaza. ¿Cómo surgió que una amenaza táctica como los túneles se convirtió en algo tan demoníaca que ocupa a todo un país?

“La asimetría no es sólo en las herramientas y en los métodos, está también relacionada con lo que se espera de nosotros. La sociedad israelí, el Gobierno de Israel, esperan del ejército israelí una relación de éxito y derrota mucho más significativa que en el pasado, por lo que… un ataque táctico exitoso del enemigo puede ser percibido como que tiene mucho significado”.

¿Cómo un fracaso nuestro?

“Este es el sistema de expectativas sobre nosotros. Yo no juzgo a la opinión pública israelí, pero hay que mirar las cosas desde la perspectiva del tiempo y no como un evento específico táctico, eso es lo que decidirá la batalla al final”.

Por lo tanto, ¿nosotros nos provocamos a nosotros mismo miedo?

“No estoy hablando en nombre de los ciudadanos de Israel o el gobierno israelí. En el plano militar juzgamos las cosas de una manera profesional, y no creo que estamos asustando a la gente. Apreciamos las amenazas, las capacidades del enemigo, las visibles y potenciales, y estamos preparados para tratar con ellas. En este sentido creo que somos muy realistas en nuestra perspectiva, también en relación con las amenazas y también con respecto a nuestra capacidades para enfrentarlas”.

Estas son cosas que hemos oído de todos los que estuvieron sentados en tu silla en la última década, y sin embargo, las cuatro batallas en los últimos años, en el Líbano y la Franja, terminaron con una sensación agridulce…

“También sugiero mirar a eso desde una perspectiva del tiempo, que muestran los logros como cosas más significativas en comparación con los fallos tácticos que se destacaron al principio. Esto no reduce nuestra necesidad de definirnos a nosotros mismos nuestras necesidades, y poner en práctica también las mismas en una guerra asimétrica como la que nos enfrentamos”.

¿La sociedad quiere todo ahora mismo?

“En mi opinión realmente vimos en Margen Protector que la sociedad israelí es mucho más fuerte y tiene más resistencia que lo que la gente suele creer sobre ella”.

¿Y eso también servirá cuando caigan aquí un millar de misiles en la próxima guerra?

“En cualquier medida comparativa, nuestra capacidad para atacarles es inconmensurablemente mayor que su capacidad para atacarnos. No hay guerra sin precios o una guerra con cero heridos, pero no me gustaría cambiarles de lugar. Ni yo ni mi familia – con ninguno de nuestros enemigos, y sugiero no asustarnos demasiado… no me malinterpreten: no estoy menospreciando el enemigo, pero creo que eso las capacidades militares conjuntas de todos nuestros enemigos no constituyen una amenaza dramática para Israel”.

Si ahora salimos a una guerra, ¿cuáles son los pasos esenciales para usted pueda obtener el logro deseado, la derrota militar del enemigo y el cumplimiento de las instrucciones del gobierno?

“Tenemos que prepararnos para una variedad de condiciones, no todos ellas estarán en nuestras manos. Hay una variedad de modos de apertura posible, y las decisiones del enemigo y las decisiones de la jerarquía política afectarán. Sólo le diré que muchas de nuestras lecciones, también en el pasado, tienen relación con la calidad de la toma de decisiones y su aceptación en el momento adecuado, y en la forma en la que decidimos. Parte significativa de los ejercicios que hacemos están dedicados sólo a eso, a nuestro diálogo dentro del ejército, y entre nosotros y con el liderazgo político”.

Siria – una tragedia humana

Alón (52) sirve como jefe de operaciones desde un año y medio, y es considerado uno de los generales más cercanos al jefe de estado, Gadi Eizenkot. Anteriormente fue oficial, entre otras cosas, de Sayeret Matkal y la unidad de inteligencia militar, y antes en la División de Judea y Samaria, y el Comando Central. Su familiaridad con la arena palestina es profunda, racional, y junto con las altas autoridad del ejército y del Shin Bet ocupó un papel importante en los esfuerzos para calmar la ola de terrorismo del último año.

“El conflicto israelí palestino probablemente no va a terminar en un futuro cercano”, dice, “hubo un brote, se contuvo principalmente debido a las fuerzas operativas en el campo. La mejora rápida gracias a su acción, los resultados, le dejaron claro al otro lado la futilidad de la ola terrorista y provocó una reducción dramática en su alcance. Pero debido a que la motivación no se ha ido, estamos viendo y veremos más brotes de este tipo, y nos estamos preparando para que así suceda. Analizamos diferentes situaciones de escalada”.

¿Existe un temor que las cosas se salgan de control?

“Existe la posibilidad de un cambio significativo en la arena palestina. Estamos al final de una década que comenzó con el final de la segunda Intifada, una década de relativa paz y una mejor coordinación de la seguridad compartida, hay que prepararse para el fin, que es una realidad que será menos estable a lo que hemos experimentado en la última década”.

Es decir… ¿Vuestra evaluación es que la realidad que nos espera en un futuro cercano es un terrorismo con niveles fluctuantes?

“Es difícil saber cómo va a ser la expresión táctica en la zona, si la ola de apuñalamientos de gente joven o el aumento de los esfuerzos para hacer otro tipo de ataques, y hay que recordar que esto sucede en el fondo de un escenario palestino interno muy estable. Nuestro trabajo es detener todo tipo de explosión de este tipo, respondiendo con el uso de la inteligencia y de forma operativa, estar todo el tiempo un paso por delante de los sucesos y responder una vez que empiezan, para también asegurarnos que las cosas no provocarán daños en aspectos estratégicos más amplios”.

¿Por ejemplo?

“Por ejemplo la situación en Jordania, y nuestras relaciones con los países sunitas más pragmáticos”.

¿Sobre ellos te referías cuando has dicho al principio que estamos en una buena situación estratégica?

“Sí, pero antes de darnos calificaciones a nosotros mismos, primero tenemos que mirar a nuestro alrededor y comprender las tensiones sunitas-chiitas que han provocado esta situación, ya que en nuestra mente nos hemos acostumbrado a pensar en el estado de Israel como un pequeño país rodeado de enemigos, que todos están contra nosotros, pero la realidad hoy en día es diferente, y en el marco de esta realidad, en donde el mundo sunita percibe a Irán como una amenaza central y a eso hay que agregarla las amenazas de ISIS y de la Yihad global… se ha creado un marco de intereses comunes para Israel y algunos países sunitas”.

¿Cuál es el potencial de éste escenario de cooperación… política, militar, económica?

“Tiene potencial. Por supuesto, es más fácil hacerlo en secreto y más difícil hacerlo en otras áreas más visibles, ya que siempre flotarán sobre ellos un techo de cristal de fuertes sentimientos anti israelíes en la sociedad árabe y la no resulta cuestión palestina. Dentro de este espacio hay que actuar con prudencia, preferiblemente lejos de los centros de atención”.

Nos hemos acostumbrado a pensar en la primavera árabe como un invierno islámico, y ahora vienes y nos dices de hecho que realmente… desde la perspectiva de Israel es también una primavera...

“No se puede decir que en Siria, supongamos que en Alepo, hay una primavera, y como seres humanos lo que sucede allí es un problema para todos nosotros. Pero no hay duda de que estos cambios son tectónicos, que son históricos, han provocado condiciones estratégicas mejores para el Estado de Israel”.

¿Mejores?

“Son mejores dependiendo lo que hagamos con ellas, pero yo lo digo nuevamente: Nosotros tenemos que aprovecharlas de forma responsable, realista, y recordar que no nos están solucionando una parte grande de nuestros problemas, en especial no el conflicto palestino israelí”.

¿Así que la lógica que mientras en Siria se matan entre ellos es bueno para Israel?

“A pesar de las tragedias humanitarias y humanos, en algunos puntos sin duda reduce las amenazas y la capacidad para luchar contra nosotros, pero no debemos ser complacientes con nosotros mismos: Es Verdad que la probabilidad de una guerra contra nosotros es ahora baja, pero hay que prepararse para los cambios y para otros escenarios”.

Cuando uno se sienta en su oficina y uno ve a aquel niño en Alepo, cubierto de polvo después del bombardeo, ¿qué le pasa por la cabeza?

“Debemos ver que hay una tragedia humana, y tenemos prohibido estimularla o frotarnos las manos con regocijo frente a ella. Creo que el Estado de Israel, en el fondo y por su historia, no es bueno decir que este asunto dure para siempre sólo porque sirve a nuestros intereses de seguridad”.

Hoy en día tú actúas en una realidad estratégica diferente: Rusia está presente en la región, ha desplegado una batería de misiles S-300 que nos podrían amenazar. ¿Cuáles son las implicaciones para nosotros?

“Primero tenemos que entender que esto es un cambio significativo. Uno que demuestra amenazas, pero también tiene oportunidades, y no todo es negativo para nosotros. S-300 sin duda es algo que tenemos que tratarlo, ya pesar de que ese sistema no nos está apuntando ahora a nosotros, nos requiere profundizar la comprensión”.

¿Cambios en los patrones de conducta?

“Adecuar la planificación y armonización de las prácticas”.

¿Los rusos colaboran con nosotros? ¿Son oponentes? ¿Son una amenaza?

“Ellos son una potencia que están presentes aquí, que con una inversión limitada operativa está tratando de lograr sus propios intereses, que son bastante visibles. Nosotros desarrollamos frente a ellos mecanismos de seguridad para prevenir fricción a fin de no producir una situación similar a la que les pasó con los turcos hace unos meses, pero también tenemos que garantizar que, a pesar de esta presencia mantenemos nuestra libertad de acción de acuerdo con nuestros intereses y… como dije… también vemos oportunidades con esta presencia”.

¿Por ejemplo?

“Por ejemplo la restricción que vemos entre nuestros enemigos o nuestra capacidad para aprovechar nuestras relaciones para prevenir fenómenos negativos tales como el fortalecimiento de Hezbollah o cosas por el estilo”.

Me refiero a que el paraguas ruso ¿les permite ahora actuar en el mundo en el que no se habla sobre esas cosas?

“No hablamos sobre ello. Vamos a seguir actuando de la misma forma que hasta ahora”.

La semana pasada estuvimos en EE.UU. ¿Cómo les molesta nuestra evolución de las relaciones con los rusos?

“Creo que los americanos no tienen ninguna preocupación real que nos confundimos sobre quién es nuestro aliado principal aquí y nosotros nos encargamos todo el tiempo que quede todo entendido: que no haya malos entendidos en esta materia, y los estadounidenses son aliados claves con los que mantenemos diálogos de entendimientos comunes para preservar nuestros intereses. Pero como regla general, la presencia de dicha potencia en nuestra región nos somete a un necesario diálogo operativo y mantener mejores mecanismos de coordinación, entre ellos, algunos en tiempo real”.

¿Sabemos evaluar cómo es que la guerra en Siria se va a desarrollar?

“Tenemos que distinguir entre las cosas que podemos afectar sobre ellas y las que no, incluyendo, la participación en esta guerra de decenas de países, teniendo en cuenta que la sabia política de nuestro país es “no intervenir”, nosotros tenemos que ser muy modestos a la hora de evaluar la guerra en Siria y después de eso, podemos decir que hay una clara tendencia de debilitamiento, decaimiento, de ISIS y de la idea del califato islámico, y es difícil ver cómo serán capaces de soportar por mucho tiempo frente a las grandes potencias”.

¿Pero la idea permanecerá?

“Se trata de una idea compleja que se mantendrá con otro modelo, más que como un califato islámico soberano actual. Vemos que ISIS está siendo golpeado en tierra, y que aumentan sus esfuerzos terroristas”.

¿Cuál es el estado final óptimo de la guerra en Siria para nosotros?

“Queremos una frontera estable sin un estado islámico, queremos que del otro lado de la frontera haya un remitente pero que no sea pro-Hezbollah e Irán.  No queremos ver una ampliación de la esfera de influencia iraní con sus socios que la ayuden a ser una plataforma para su potenciación, incluso en el Líbano. Éstos son, en grandes líneas, nuestros intereses directos”.

Suena como querer ser joven, sano y rico.

“Algunas de estas cosas no son sólo una ilusión, sino cosas que tenemos influencia. Tenemos que hacer   estimaciones modestas sobre cómo se conformará el espacio sirio en su conjunto, ya que nuestro poder de influencia sobre el equilibrio de poder entre docenas de factores que funcionan, por ejemplo, en Alepo, es limitado, y lo que está pasando allí no está en nuestro sistema de influencia pero evitar la presencia en la frontera de ISIS y de Hezbollah no es algo pretencioso que está alejado de nuestra realidad sino que es una demanda real y legítima”.

¿Cuando el comandante de la Guardia Revolucionaria iraní se levanta por la mañana y mira el tablero de dardos, tiene en mente a Israel?

“En este momento, no. Si nos fijamos en el ritmo de sus acciones, ellos están metidos principalmente a realizar combates en Alepo, y su relación con los rusos, y en Yemen y otros asuntos. Así que Israel no es el centro de sus objetivos, pero tenemos que mirar el impacto negativo iraní, que es bastante importante.”

¿Irán es una amenaza estratégica para nosotros?

“Mientras  opera de ésta manera, con una ideología y unos recursos, es definitivamente una amenaza para el Estado de Israel. ¿Es una amenaza estratégica? Creo que no. No es una amenaza existencial para nosotros.”

¡No está mal para ser jefe de operaciones en un momento en que no existe una amenaza existencial para Israel!

“Yo creo que eso es verdad desde hace muchos años, y mirando hacia atrás, tengo dudas si desde 1948 hay alguien que realmente nos puede lanzar al agua”.

En realidad nosotros mismos nos hemos convencido de eso. ¿Debo recordarle lo que dijo Moshé Dayan en la guerra de Yom Kipur hace 43 años?

“Sí, pero mira cómo en cinco, seis, siete días esta amenaza existencial se redujo a su estatura real, en su proporción real, por supuesto, a un precio muy alto”.

Por lo tanto, ¿nosotros exageramos en nuestros miedos?

“Estoy sentado desde hace bastante años en el Estado Mayor, y yo no creo que esa expresión sea verdadera. Tenemos desafíos, tenemos misiones, no vivimos por supuesto en una época en donde cada uno está por su lado, debajo de su vid y debajo de su higuera, pero creo que si es necesario transferir algún mensaje central, que el ejército israelí es un ejército fuerte, que tiene las capacidades necesarias, por un lado, y que no se puede esperar a el éxito o el fracaso absoluto, que pueden haber errores tácticos pero que en el balance global, las Fuerzas de Defensa de Israel poseen las herramientas para cumplir su misión, nuestro propósito… que es el de proteger el Estado de Israel y a sus ciudadanos”.

También no hacer nada tiene un peligro…

“En los últimos años, en el contexto de una situación de seguridad relativamente calma, se lleva a cabo una parte significativa de las acciones del ejército fuera de la vista de la gente, en lo que el ejército llama EAT – batalla entre las guerras – todas estas acciones de inteligencia y operativas, la mayoría de las cuales no se han publicado y algunos de ellas, presumiblemente, se nos atribuyen según fuentes extranjeras. “En el pasado lejano, se acostumbraba a decir que el ejército tiene dos modos: o bien lucha, o se preparan para la guerra”, dice Alón. “La utilización de nuestra fuerza hoy, entre las guerras, es algo muy importante, y nuestro enfoque en este asunto es pro-activo, tomando la iniciativa, también para prepararnos para las amenazas y para identificar las oportunidades y para actuar, ya sea por la fuerza abierta o secreta, y en muchos otros sentidos”.

¿Cuánto de su horario está dedicado a este asunto?

“Hay bastantes cosas que en sus resultados se pueden apreciar, pero las formas en las que lo hacemos, las consideraciones para la acción, la manera exacta, los métodos de ejecución, cuanto menos visible sea esto mejor”.

Se ha dicho que en este momento, cuando tanta munición se encuentra en el Oriente Medio y nadie sabe quién ataca a qué… se crea una gran cantidad de oportunidades para Israel.

“Es cierto que las fluctuaciones en esta región, especialmente en Siria, nos permite una gama más amplia de actividades. Como he dicho, nuestro enfoque, lo que guía al estado mayor, es un enfoque más asertivo, no esperar. Es cierto que hacer conlleva cierto riesgo, pero la omisión o la falta de acción tiene, a veces, mayores riesgos”.

Muéstrame las amenazas en el Oriente Medio para usted.

“Tenemos la amenaza más urgente que se ubica en la arena palestina, en sus dos versiones (Gaza e Cisjordania). Hay amenazas más graves, principalmente las capacidades operativas y militares de Hezbollah, respaldados estos por Irán. Y hay muchas más amenazas, pero sin duda ésta es la más importante, ya que existe una posibilidad futura de un desarrollo de armas nucleares por parte de Irán. Tasar las amenazas de una forma uniforma sería un error, y además, nosotros no tenemos la oportunidad de puntuar ya que tenemos que enfrentarnos a todas estas amenazas”.

De todos modos debes dar prioridades – fuerzas, tareas, presupuesto.

“Sí, pero cuando tú vas a gestionar la asignación de prioridades por un lado sopesas la acumulación de fuerzas a largo plazo aunque al mismo tiempo se invierte en amenazas que parecen más pequeñas pero que son inmediatas. Por ejemplo, un brote de terrorismo en Judea y Samaria”

Usted ha hablado de Hezbollah. ¿Sobre qué temas están ocupados ellos ahora?

“Hezbollah no es algo que se vale por sí mismo: se basa en el respaldo de Irán – militar, económico, industrial. La organización se encuentra actualmente en un proceso de modernización, por ejemplo, en términos de cohetes y misiles que son más precisos y más potentes, pero también aquí no se trata de un tema que miremos desde un costado sino que nos ocupamos de esto, incluso cuando se trata de la construcción de fuerza, ofensiva y defensiva, con los aspectos del uso de la fuerza y… ​​de nuevo, hay que poner las cosas en perspectiva: Nuestras capacidades son mucho mayores, y yo no recomendaría a los ciudadanos de Israel que se cambien con los terroristas de Hezbollah”.

Vuelvo a preguntar: ¿Qué es lo que te está molestando más: un ataque? ¿Hezbollah? ¿Irán? ¿Las fallas en la sociedad israelí?

“Realmente no tenemos el privilegio de concentrarnos en una sola cosa. Debemos ser capaces de responder a las amenazas para nuestra seguridad, las cosas inmediatas sobre todo en la arena palestina, en una perspectiva a largo plazo y sobre las futuras amenazas potenciales, pero al mismo tiempo también asegurar la base de la confianza que el ejército tiene en la sociedad, mientras se mantenga los valores de las Fuerzas de Defensa de Israel y los valores del estado”.

Ante todo, influir dentro de las Fuerzas de Defensa de Israel

La cuestión moral ocupa en gran medida al ejército israelí desde el año pasado, por la ola de terror, y más aún – desde el caso de Elor Azarya. El asunto estalló en marzo pasado, Alón, como se señaló anteriormente, en los últimos años comandó la División de Judea y Samaria y el Comando Central (durante la Segunda Intifada también sobre la división de Belén), al igual que la mayoría de sus colegas creen que este es un caso excepcional y no le gustó el hecho que muchos medios de comunicación israelíes eligieron a Azarya como su hombre del año.

“La mayor parte de la fuerza de las Fuerzas de Defensa de Israel radica en la confianza y el respaldo que recibe de la sociedad en Israel”, dice. “La FDI tiene un sistema de valores basados principalmente en los valores del país tal como se expresa en la Declaración de la Independencia, las leyes y tradiciones, y esto se transforma en la columna vertebral de sus valores. Es muy importante que sigamos actuando según esa brújula. A este respecto, creo que la declaración del mando del ejército, desde el comandante en la zona de Hebrón hasta el Jefe del Estado Mayor, fueron declaraciones muy claras”.

Usted ha hablado de la confianza del público en el ejército. Parece que en este asunto el público en realidad no está con vosotros.

“En primer lugar creo que la confianza pública en el ejército ha sido y sigue siendo alta, y las personas que hablan de esta manera y que en este caso también se confía en los militares, en especial en sus capacidades operativas y, más que eso, no creo que ninguno de ellos renunciaría a los valores del ejército”.

¿El público no entiende lo que pasó allí?

“Hay una variedad de intereses, con gente que se mueve con falta de información y por desinformación. Pero en realidad no es mi trabajo educar a la sociedad. Nuestra tarea es, como un ejército de un Estado democrático, disciplinar a los que le sirven, para establecer normas y reglas, y hacerlas cumplir a través del sistema de comando y, a veces, incluso a través del sistema de justicia militar. Estas cosas son las que tenemos que ser muy claros”.

¿Y tal vez se equivocaron? ¿Tal vez se debería el tema en el terreno con un procedimiento disciplinario sin todo el desorden creado luego?

“A pesar de las lecciones y errores informativas y otros matices, es importante que las Fuerzas de Defensa de Israel actúen de acuerdo a sus valores, y operen sin miedo o sesgo en el sistema durante su investigación operativa, que es una herramienta esencial en términos de aprendizaje operativo, así como el sistema de investigación y de Justicia Militar. Creo que no estábamos equivocados”.

¿No estas preocupado por la influencia que puede tener esto en las Fuerzas de Defensa de Israel?

“Ciertamente creo que este es un caso muy importante, y que tiene cosas en juego que van mucho más allá del ejército. Pero no creo que el ejército debe actuar como una veleta de acuerdo con ciertas encuestas. Primero tenemos que influir en el ejército, y asegurar que nuestros soldados entiendan lo que se espera de ellos, lo que son nuestros requisitos, lo que puede y no pueden hacer nuestros soldados. Yo estuve en el terreno unos cuantos años y sé que a veces estos requisitos son complejos, pero a pesar de esta complejidad, creo que podemos hacerlo… también llevar a cabo nuestras tareas bien, y hacerlas de acuerdo con nuestros estándares morales”.

Comentarios

Recientes

spot_img

Artículos Relacionados

Donaciones

 

En “Hatzad Hasheni” seguimos produciendo contenidos verdaderos y confiables para que te sigas sintiendo orgulloso de lo que eres…

¡Ayúdanos ahora con tu donación!

¡Súmate al proyecto que modifica percepciones!

CLICK AQUI PARA DONAR

Gracias por donar en este importante proyecto de diplomacia publica.