La negación de ciudadanía utilizada como arma de represión en el mundo árabe – Por Dr. Edy Cohen (BESA)

RESUMEN: Kuwait y Arabia Saudita anunciaron recientemente que les revocaban la ciudadanía a aquellos individuos cuyo “pecado” era tener alguna conexión con el judaísmo además de una actitud pro-israelí. Aparte del antisemitismo institucional que estas medidas reflejan, ellas son un contundente recordatorio de que estos son estados y regímenes tiránicos en los que el sistema legal es solamente para ocultar y encubrir un acto vergonzoso.

Yusuf Mehanna, ciudadano kuwaití nacido en el emirato y que vivió allí la mayor parte de su vida como musulmán, vive ahora en Gran Bretaña bajo el nombre de Naftali ben-Yehuda y se auto-define como judío sionista. En una entrevista concedida a Kan TV de Israel (en un hebreo muy fluido), este describió su deseo de convertirse y transformarse en judío israelí. Mehanna dijo que aunque había odiado a Israel y a los judíos en sus años de juventud debido a la educación y socialización que recibió, vivió como judío practicante durante cinco años a la vista de sus padres y familiares hasta que logró escapar de Kuwait.

Al día siguiente de hacerse público el informe, el Ministerio del Interior de Kuwait le revocó la ciudadanía a Mehanna sin ningún tipo de explicaciones o justificación legal.

El revocar la ciudadanía de esta manera viola la constitución de Kuwait, que estipula claramente en su (Artículo 27) que “la ciudadanía kuwaití no puede ser anulada excepto por conformidad de la ley”. En el caso de Mehanna, la ciudadanía fue anulada dentro de las 24 horas luego de este conceder la entrevista televisada, lo que indica falta de deliberación legal y de procedimientos adecuados y sugerir en cambio una decisión apresurada y vengativa destinada a castigar severamente a Mehanna para que otros eviten seguir su ejemplo.

Además, el Artículo 29 de la Constitución establece que todos los ciudadanos son iguales ante la ley sin discriminación alguna por religión o sexo. Si esto es así, ¿por qué el Ministerio del Interior se apresuró a anularle la ciudadanía a Mehanna? Si bien muchos árabes afirman que no tienen ningún problema con la religión judía, sino más bien con el sionismo e Israel, el revocarle la ciudadanía a Mehanna estuvo claramente motivado por su intención de convertirse – y no por querer emigrar a Israel, no teniendo este ninguna conexión previa a ello. La medida kuwaití parece reflejar un modo de antisemitismo institucional.

El segundo caso ocurrió a finales de diciembre, cuando Arabia Saudita le revocó la ciudadanía a Abdul Hameed Ghobein junto a la de su esposa e hijos. Ghobein es uno de los periodistas más conocidos del reino. Durante varios años ha aparecido en la televisión israelí como uno de los únicos sauditas que apoyan públicamente la paz con Israel y critican a Irán. También criticó a la Autoridad Palestina en la televisión israelí, generando numerosas quejas por parte de los líderes palestinos.

Aquí, también, el despojarle la ciudadanía a un individuo – que en el caso de Ghobein significa la expulsión inmediata de sus hijos del sistema educativo, es claramente un acto ilegal. La ley saudita dice que tal medida puede ser llevada a cabo solo por la familia real y no a través de algún ministerio gubernamental.

Kuwait y Arabia Saudita no son los únicos estados del Golfo Pérsico que utilizan el método de revocar ciudadanías. Durante un golpe de estado en Qatar en 1995, alrededor de 100 soldados de una sola tribu apoyaron al depuesto emir y como resultado unos 6.000 miembros de su tribu fueron despojados de su ciudadanía. Aunque algunos la recuperaron al paso de los años, muchos permanecieron en la frontera entre Arabia Saudita y Qatar sin identidad política o sin ninguna posibilidad de vivir con dignidad. Similarmente, existen más de 100.000 personas sin patria en Kuwait a quienes el estado se niega a otorgarles la ciudadanía y viven verdaderamente como esclavos, sin identidad, derechos, atención médica, educación o sin poder casarse o ser enterrados dignamente.

Revocarle la ciudadanía a alguien que es inocente es un crimen – un castigo colectivo para la persona y su familia que trasgrede la Declaración Universal de los Derechos Humanos dictaminada por la ONU. Sin embargo, los estados árabes la utilizan frecuentemente como arma oculta para castigar a los opositores del régimen que no pueden ser asesinados o llevados a prisión. Este fenómeno prueba una vez más que en la mayoría de los estados árabes las leyes son letra muerta. Estos son estados y regímenes dictatoriales en los que el rey o el líder supremo son la verdadera autoridad, mientras que el sistema legal es poco más que algo decorativo desprovisto totalmente de contenido.

 

El Dr. Edy Cohen es investigador en el Centro BESA y autor del libro El Holocausto visto por Mahmoud Abbas (en hebreo).

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