La ayuda a los palestinos: Un caso de flagrante discriminación – Por Prof. Hillel Frisch

La desproporcionado dispensación de la ayuda internacional para los palestinos es discriminatoria y parcial. Los palestinos reciben una considerable ayuda mayor por habitante que la ayuda económica ofrecida a los Estados africanos. Peor aún, la ayuda internacional a los palestinos incita indirectamente al terrorismo islamista palestino.

Si los funcionarios de cualquier país desarrollado dispensasen ayuda a sus ciudadanos de la forma en que la comunidad internacional dispensa ayuda a los palestinos, ellos serían puestos tras las rejas por una flagrante discriminación o por racismo. Esto sería el veredicto claro de un tribunal que comparase la ayuda internacional para los 4,2 millones de palestinos (estimación del Banco Mundial), frente a la ayuda que recibe Etiopía, un aliado occidental y otros Estados africanos.

Lo tangible de esta discriminación queda fuera de toda duda. En 2013, Etiopía recibió 3,2 billones de dólares en ayuda financiera. Los palestinos, en 2013, recibieron aproximadamente 2 billones de dólares en ayuda, y eso fue antes de la última ronda de hostilidades entre Israel y Hamás.

Millones de personas PoblaciónProducto Bruto Interno (Billones U$)Producto Bruto Interno por habitanteAyudaAyuda por habitanteOrientación Política
Palestina4.210.228002 billones476La fuerza más importante, el Hamás, es una organización terrorista.
Etiopía94.1475003.26 billones35Es una fuerza activa en la guerra CONTRA EL TERRORISMO
Liberia4.32.0410571 millones133 
Kenia44.444.19302.7 billones61Es una fuerza activa en la guerra CONTRA EL TERRORISMO

 

Superficialmente hablando, estas cifras en sí mismas no parecen tan malas. Los etíopes, después de todos, reciben más del 50 por ciento de la cuantía de la ayuda que los palestinos reciben. Sin embargo, debemos señalar dos consideraciones indispensables a la hora de medir la asignación de recursos y su justicia, lo que cambiaría el panorama radicalmente.

En primer lugar, la población de Etiopía es, por lo menos, veinte veces más grande que la estimación más generosa sobre la población combinada de la Ribera Occidental y Gaza: 94 millones de etíopes en comparación con los 4,2 millones de palestinos. Esto significa que el promedio que recibe un palestino es quince veces más en su ayuda per cápita (476 dólares) que el promedio de un ciudadano de Etiopía (35 dólares). Pero la discriminación no termina ahí.

 

La segunda regla de oro para la asignación de recursos desde los países más desarrollados es que ellos benefician proporcionalmente a los ciudadanos que son más pobres y sufren de más privaciones. Por lo tanto, no sólo los ciudadanos más ricos pagan proporcionalmente más impuestos, reciben proporcionalmente menos asignaciones o servicios para los impuestos que pagan.

Aplicando esta regla de oro para nuestra comparación es fácil demostrar que los etíopes están mucho más necesitados que los palestinos en Cisjordania y Gaza – y por una cantidad considerable. El PBI per cápita en Etiopía es de 500 dólares, una de las más bajas del mundo. En Cisjordania y Gaza combinados, el PBI es de 2.800 dólares. No hay cifras fidedignas para calcular el PBI per cápita de Gaza, pero incluso si esa cifra fuese solamente la mitad de la media total de la Ribera Occidental y Gaza, el PBI per cápita en Gaza sería, de todos modos, tres veces superior a la de los etíopes. Sin embargo, una vez más, los etíopes reciben sólo una quinceava parte de la ayuda frente a la que reciben los palestinos, a pesar de que están más de cinco veces más necesitados. Imagínense si se descubriese que los residentes de los barrios ricos recibiese quince veces más servicios por parte del Estado y la Ciudad de Nueva York, que, digamos, los residentes de Harlem.

Sin embargo, el aspecto más preocupante de este caso de flagrante discriminación es que Etiopía es un estado que participa activamente en la guerra contra el terrorismo. Por ejemplo, es la mayor contribuyente de tropas para la fuerza de paz en Somalia, donde las tropas etíopes, junto con tropas de otros estados africanos arriesgan y pierden sus vidas en la larga guerra contra Harakat al-Shabab, milicia asesina afiliada a Al -Qaeda. Los palestinos, por el contrario, producen el terrorismo. Hamas, que son los gobernantes de Gaza y que podría decirse son la fuerza política más importante entre los palestinos, ha participado en actos de terror indiscriminada que van desde atentados suicidas a lanzamientos de misiles durante más de veinte años.

La ayuda internacional para los palestinos, aunque sea indirectamente, instiga el terrorismo islamista. De los mil millones de dólares que Mahmud Abbas gasta en Gaza, al menos un tercio son proporcionados por la ayuda internacional, y financian a los Batallones de los Mártires de Al-Aqsa en Gaza, que pertenecen al Fatah, un movimiento que lidera el presidente Abbas y que, de paso, lanza cohetes indiscriminadamente contra los centros de población israelí. También le permite al Hamás destinar fondos gubernamentales, que gastaría para la población civil allegada al Fatah en Gaza, dedicando casi todos sus recursos para impulsar su guerra islamista contra Israel y también para pagar los salarios de los 25.000 docentes que contrató después de tomar el control de Gaza en 2007. Estos profesores tienen la misión de adoctrinar a los escolares con la ideología yihadista.

Esta clara discriminación en la dispensación de ayuda internacional se repite en la comparación entre la ayuda que reciben los palestinos y los ciudadanos de Liberia. Aquí podriamos encontrar similitudes en el número de personas aunque no hay igualdades en ningún otro indicador de bienestar humano. Tomemos el factor “esperanza de vida”; en Liberia las cifras indican un devastador 60 años en comparación a un respetable 73 para los palestinos. Otra comparación es entre los palestinos y los keniatas, quienes al igual que los etíopes, lucha contra el terrorismo en lugar de producirlo.

En la reciente y última conferencia se prometieron 5 billones de dólares para la reconstrucción de Gaza. Este dato sólo resalta el tema que la ayuda discriminatoria y desproporcionada para los palestinos es cuestionable.

¿Cómo se explica esta generosidad hacia los palestinos?

Gran parte de esa generosidad se puede explicar por la creencia, tanto entre los europeos y los EE.UU., que son los principales proveedores de ayuda (muchos de los Estados más ricos del Golfo están demasiado ocupados financiando el terrorismo en otros lugares), que con la ayuda económica podrán comprar paz y silencio. Sin embargo, parte de la discriminación podría deberse a la percepción de que los africanos valen menos la pena que los palestinos, una percepción de que se podría calificar como “racista”.

El presidente Obama se ha embarcado recientemente en la difícil tarea de forjar una alianza contra el Estado islámico. Mucho más fácil, pero no menos necesario, es asegurar que la ayuda internacional, de la cual los EE.UU. es el principal contribuyente, evite premiar a actores  que socavan sus esfuerzos en la guerra contra el terrorismo, en el que están implicados muchos palestinos, en lugar de discriminar a estados como Etiopía y Kenia que están en el frente de batalla contra los movimientos islámicos extremistas.

 

 

 

 

 

Prof. Hillel Frisch, investigador asociado senior en el Centro Begin-Sadat de Estudios Estratégicos, es profesor de ciencias políticas y estudios de Oriente Medio en la Universidad de Bar-Ilan. BESA Center Perspectivas Papers se publican a través de la generosidad de la familia de Greg Rosshandler – http://besacenter.org/uncategorized/aid-palestinians-case-flagrant-discrimination/

Comentarios

Recientes

spot_img

Artículos Relacionados

Donaciones

 

En “Hatzad Hasheni” seguimos produciendo contenidos verdaderos y confiables para que te sigas sintiendo orgulloso de lo que eres…

¡Ayúdanos ahora con tu donación!

¡Súmate al proyecto que modifica percepciones!

CLICK AQUI PARA DONAR

Gracias por donar en este importante proyecto de diplomacia publica.