Israel contra Hezbollah: La Tercera Guerra del Líbano (Por Dr. Ehud Eilam)

Resumen: Desde que irrumpió la guerra del 2006 (Segunda Guerra del Líbano), Israel ha preferido contener a Hezbollah en lugar de combatirlo directamente. Israel tenía decidido evitar ir a la guerra con el grupo terrorista tolerándole acumular un importante arsenal militar. Sin embargo, desde el año 2012, la Fuerza Aérea Israelí (FAI) ha llevado a cabo cientos de incursiones dentro de Siria destinadas a detener la entrega de armamento avanzado dirigido a Hezbollah. Israel puede continuar retrasando el que Hezbollah se arme hasta los dientes, pero este ya se ha vuelto lo suficientemente fuerte y una guerra pudiera irrumpir incluso sin que ninguno de los bandos lo desee.

Las tensiones entre Israel y el agente estado libanés de Irán, Hezbollah, han llegado al punto donde una nueva guerra pudiese estallar. Ninguna de las partes desea tal cosa, al menos no en este momento, pero aún así este escenario pudiera ocurrir, ya sea como resultado de errores de cálculo o de una incontrolable escalada rápida.

Las dos partes se enfrentaron en el Líbano en las décadas de 1980 y 1990 y su guerra de 34 días en el verano del 2006 terminó con un empate. Según el documento estratégico de las FDI del 2018, la próxima vez que Israel y Hezbollah entren en una confrontación de guerra, las FDI estarán ansiosas de asestarle al grupo un golpe fuerte con el fin de lograr una victoria rápida.

Esto no será nada fácil. Hezbollah no posee un centro de gravedad claro que pueda ser eliminado y por ende darle a Israel una victoria rápida y clara. La organización también cuenta con un amplio apoyo por parte de la comunidad chiita en el Líbano.

Las FDI poseen mucho más armamento y mucha más fuerza de hombres que Hezbollah, pero Hezbollah posee hasta 150.000 proyectiles apuntados en dirección a Israel. Todo Israel está dentro del alcance de los misiles de Hezbollah, pero este  tendría principalmente en la mira al norte del país. La gran cantidad de cohetes del que dispone Hezbollah significa que los sistemas de defensa de Israel, tales como el sistema Cúpula de Hierro, solo podrán interceptar algunos de ellos. La única forma de detener en su totalidad el lanzamiento de misiles y cohetes sería ejecutar una ofensiva a gran escala dentro del territorio libanés.

La FAI ha estado entrenando para lanzar cientos de misiones de ataques destinados a destruir objetivos de Hezbollah, principalmente sus cohetes. Pero la FAI puede que no sea capaz de cumplir esta misión por sí sola, especialmente si los cohetes impactan contra sus aeródromos. Israel pudiera no tener otra alternativa que llevar a cabo una gran ofensiva terrestre.

Esta ofensiva no sería como la del año 2006, cuando Israel dudó y se mostró reacio a llevar a cabo un ataque terrestre a gran escala por temor a sufrir grandes bajas. En la próxima guerra, el concepto pudiera ser todo lo contrario. En otras palabras, reducir las bajas israelíes, tanto en la línea del frente en el Líbano como en la retaguardia israelí pudiera requerir comenzar la guerra con un ataque terrestre a gran escala.

Muchos en las FDI buscan demostrar que Israel está dispuesto a llevar a cabo una ofensiva terrestre, incluso si sus costos llegasen a ser muy altos. El concepto es que los enemigos de Israel no deberían suponer que Israel teme poner en peligro sus unidades terrestres y siempre preferirán depender del poderío aéreo. En las operaciones de la Franja de Gaza en los años 2008-09 y en el 2014, Israel realizó ataques terrestres limitados y dependió siempre de la FAI.

Pero Israel no debería lanzar una ofensiva terrestre solo para probar un punto si las condiciones no son las correctas. Si ocurre una confrontación limitada y ambas partes expresan su voluntad de terminarla pronto, entonces enviar unidades terrestres al Líbano pudiera extender la guerra sin sentido alguno. Comenzar una guerra con un ataque importante no siempre es la opción correcta.

Las FDI podrían penetrar profundamente en el Líbano, avanzando decenas de kilómetros en el terreno. Las unidades terrestres israelíes probablemente no llegarían a Beirut tal como lo hicieron en 1982, pero pudiesen avanzar más que en el 2006. Las penetraciones de largo alcance pudieran llevarse a cabo no con vehículos blindados sino con asaltos aéreos. Las altamente experimentadas unidades crack tales como la nueva brigada comando 89a (creada en el 2015) pueden aterrizar desde el aire. Estas serían operaciones arriesgadas ya que las tropas israelíes estarían aisladas detrás de las líneas enemigas, recibiendo ayuda principalmente de aviones que harían llegar suministros y proveerían respaldo y apoyo de fuego cruzado.

Las FDI no se quedarían estacionadas allí por mucho tiempo. El objetivo sería aniquilar los cohetes de Hezbollah y luego ir en retirada. Sería como una incursión a gran escala, no una conquista. Israel no volvería a la década de los años 1990, cuando se vio envuelto en una lucha interminable dentro del Líbano que le costó muy caro.

Las unidades élite tales como las brigadas blindadas 401a avanzarían en el terreno. Las FDI dependerían de los tanques Merkava Mark 3 y 4 y de los vehículos pesados ​​blindados (el Achzarit y el Namer, junto al antiguo M-113). La sofisticada red C4I (Comando, Control, Comunicaciones, Computadoras e Inteligencia) de las FDI también ayudaría, pero las FDI no deberían depender demasiado de ello en caso de algún mal funcionamiento.

Altos funcionarios israelíes han advertido varias veces sobre las graves ramificaciones de convertir al Líbano en una base de fuego contra Israel. Hezbollah oculta deliberadamente sus cohetes en las zonas urbanas. La potencia de fuego israelí, dirigida hacia los cohetes en esas áreas, infligiría inevitablemente daños colaterales sustanciales.

Si Hezbollah abre fuego primero, apuntando hacia las ciudades israelíes, esto obligará a Israel a reaccionar de inmediato y de manera masiva. Un ataque preventivo israelí es muy poco probable, aunque la sorpresa es crucial en sorprender a Hezbollah con la guardia baja.

Las FDI poseen una ventaja abrumadora sobre Hezbollah, pero este último tiene ventajas relativas, principalmente sus misiles/cohetes. Las dos partes continuarán tratando de evitar una guerra costosa, pero aún pudiera estallar una guerra en contra de la voluntad de uno o incluso de ambos.

 

 

 

El Dr. Ehud Eilam es analista en seguridad nacional de Israel. Es colaborador de la revista en la red Israel Defense siendo este su representante en los Estados Unidos.

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