Hamás: Un Partido Nazi Islámico – Por Joseph S. Spoerl (septiembre 2014)

En su pionero libro, “La Propaganda Nazi para el Mundo Árabe’ (Yale University Press, 2009), el historiador Jeffrey Herf analiza al detalle la enorme propaganda antisemita en idioma árabe, gran parte de esta, abiertamente genocida, creada para los nazis por el Gran Muftí de Jerusalén Hajj Amin Al-Husseini, el líder palestino más importante de la década de 1920 hasta 1940. Este también documenta la reunión del infame muftí con Adolf Hitler en Berlín el 28 de noviembre 1941 en la que Hitler concedió el deseo del muftí de extender la “solución final de la cuestión judía” (también conocida como el genocidio) a los judíos de Palestina.

Herf, un experto en la historia e ideología nazi, toca un punto muy importante en su libro sobre la reunión Hitler-Husseini, es decir, que “Husseini fue un verdadero camarada de armas y alma gemela ideológico” de Hitler. Su reunión no fue solo una pieza de pragmatismo político por parte de Al-Husseini; más bien fue, en palabras de Herf, fue “un encuentro de mentes y corazones”. Ambos odiaban a los judíos y deseaban fervientemente verlos desaparecer de la faz de la tierra. De hecho, el antisemitismo islámico de Al-Husseini ya se había desarrollado de manera independiente por su contacto con el nazismo, tal como demuestra su “Proclamación al Mundo Islámico” en 1937 que fue leída a los 400 delegados de todo el mundo árabe (más de 100 de ellos palestinos) en una conferencia pan-árabe en Siria en septiembre, 1937. Jeffrey Herf identifica esta proclama como uno de los documentos pilares del islamismo del siglo XX

Para Al-Husseini, el odio hacia los judíos tenía sus raíces en la tradición islámica, una tradición repleta de polémicas y estereotipos antijudíos debido al rechazo judío a la afirmación de Mahoma en ser un profeta y la oposición judía a Mahoma en Medina. Para Hitler, estaba arraigada en una bizarra apropiación indebida de la teoría evolucionista darwiniana y genética mendeliana vinculada ​​al prejuicio anti-judío tradicional de la Europa cristiana. A pesar de las diferencias culturales, Hitler y Al-Husseini se reconocieron mutuamente como almas gemelas, unidos por un odio a la democracia, al liberalismo occidental y sobre todo, a los judíos.

La visión del mundo de Hajj Amin Al-Husseini vive hoy en la Hermandad Musulmana y su filial palestina, Hamás. Esto no es de sorprender, ya que el muftí pertenecía a la Hermandad Musulmana, defendió su causa durante toda su vida y fue nombrado jefe de la Hermandad en Palestina por él propio Hassan Al-Banna, el fundador de la Hermandad (de hecho el apoyo de Al-Banna al muftí solo aumentó después de 1945, cuando la colaboración de Al-Husseini con los nazis y las llamadas al genocidio eran muy bien conocidas en tierras árabes).

El académico alemán del islamismo Matthias Küntzel observa que Hamás hoy más que cualquier otro grupo palestino continúa con las políticas y principios de Hajj Amin Al-Husseini. Küntzel identifica tres similitudes fundamentales: (1) Al igual que el muftí, Hamás asesina sistemáticamente a sus opositores políticos y no tolera disidentes; (2) Hamás identifica a los judíos como la fuente de toda corrupción en la tierra y adopta la forma conspirativa paranoica de pensar que ve a los judíos controlando las finanzas del mundo y los medios de comunicación, tal como se muestra en los Protocolos de los Sabios de Sión; (3) al igual que el muftí, Hamás rechaza cualquier compromiso o negociación con Israel, insistiendo que toda la Palestina histórica debe ser un estado árabe e islámico y que la Yihad violenta es la única manera de lidiar con los judíos.

El estudiar la propaganda y la ideología de Hamás y la Hermandad Musulmana es reconocer al instante los mismos temas desarrollados por Hajj Amin Al-Husseini décadas antes. De hecho, las similitudes son asombrosas. Consideren sólo unos pocos ejemplos.

La “Proclamación al Mundo Musulmán” por el muftí en 1937 comienza con esta afirmación: “Desde los primeros días de su historia, los judíos han sido un pueblo oprimido y debe existir una buena razón para ello”. La razón que el muftí da es la corrupción judía: los faraones tuvieron que echar fuera a los judíos de Egipto y los romanos tuvieron que echarlos de Palestina por su conducta inmoral y explotadora. Los judíos son también propagadores de enfermedades como la peste, “la razón del porque a los judíos hasta hoy día se les llamó ‘microbios’. El muftí aplica esta lección a Alemania en 1937: “Igualmente se llevan a cabo medidas enérgicas en Alemania contra los judíos y estos son eliminados como perros sarnosos”.

El alto líder de Hamás Mahmoud Al-Zahar afirmó en el 2010, tanto en discursos y en un libro, que los judíos han merecido y provocaron todas las persecuciones y expulsiones sufridas a lo largo de milenios, por ejemplo, a manos del faraón egipcio, los cristianos europeos y Adolf Hitler. Al-Zahar tiene el siguiente mensaje para los judíos: “no hay lugar para ustedes entre nosotros y no tienen futuro entre las naciones del mundo. Ustedes van directo a ser aniquilados”.

En sus transmisiones para la radio nazi, Hajj Amin Al-Husseini llamó abiertamente al genocidio contra los judíos. “Maten a los judíos donde quiera que los encuentren. Esto complace a Dios, a la historia y a la religión”. El muftí comunicó abiertamente a su audiencia árabe que los nazis “habían establecido aniquilarlos [los judíos] antes de que fuera demasiado tarde. La historia registrará esta acción como uno de los pasos más sabios jamás tomados”. “El mundo nunca estará en paz hasta que la raza judía sea exterminada… Los judíos son los gérmenes que han causado todos los problemas en el mundo”. La tolerancia hacia los judíos fue un “plan estúpido y un crimen vergonzoso contra la patria” y la única política legítima es la “expulsión de todos los judíos de todos los países árabes y musulmanes. Este es el único remedio. Es lo que el Profeta hizo hace trece siglos”.

Hamás y los predicadores de la Hermandad Musulmana hoy piden, rutinariamente, el genocidio contra los judíos. El Jeque Yusuf Al-Qaradawi, “fácilmente uno de los representantes más admirados y más conocidos del Islam sunita hoy”, aceptado como la más alta autoridad religiosa por Hamás y la Hermandad Musulmana en el mundo, ha afirmado que Hitler infligió castigos sancionados divinamente a los judíos y ha llamado en los musulmanes a imponer un castigo semejante, llamando abiertamente al genocidio (“mátenlos, hasta el último de ellos”).

En el canal de televisión oficial de Hamás, el Viceministro de Dotaciones Religiosas de Hamás Abdallah Jarbu en el 2010 negó la humanidad de los judíos, los describió como microbios y exhortó a Allah a que “aniquile a este pueblo inmundo que no tiene ni religión ni conciencia”. El autor de Hamás Mukhlis Barzaq escribe que el destino de los judíos debe ser el “asesinato total, el total exterminio y erradicación de la perdición”, e incluso en las publicaciones infantiles por Hamás de Al-Fatih uno puede encontrar el rezo: “Oh Allah extermina a los judíos, a los usurpadores tiranos”. Un programa infantil en el canal oficial de la televisión de Hamás el 2 de mayo, 2014 destacó al anfitrión entrevistando a una niña que dijo deseaba ser policía cuando crezca”, para dispararle a los judíos”. El anfitrión respondió “¿A todos los judíos? ­¿Todos?” a lo que la niña respondió: “Sí”, y el anfitrión respondió: “Bien”. Muchos otros ejemplos pudieran mostrarse.

En su “Proclamación al Mundo Musulmán” en 1937, el Muftí citó un hadith o dichos de Mahoma que vincula el exterminio de los judíos al apocalipsis islámico: “El día del juicio final sólo llegará cuando los musulmanes le hayan propinado a los judíos un golpe demoledor, cuando cada piedra y cada árbol detrás del cual un judío se haya ocultado, le hable al musulmán: ‘Detrás mío hay un judío. Ven y dale muerte'”.

El mismo hadith es citado en la carta magna de Hamás o declaración de principios fundacionales de 1988 (artículo 7): El muftí insistió en que los judíos han tratado de destruir al Islam desde la época de Mahoma. La carta magna de Hamás también declara que los judíos están comprometidos en una guerra para destruir al Islam (artículo 28).

Resumamos lo encontrado hasta ahora: La ideología del muftí y la visión del mundo le hizo ser un “alma gemela ideológico” de Adolf Hitler. Hamás y la Hermandad Musulmana hoy están influenciados exactamente por la misma ideología y visión del mundo. La conclusión es clara: Hamás y la Hermandad Musulmana hoy son almas gemelas ideológicas a Adolf Hitler y los nazis. Hamás definitivamente, es un partido nazi islámico.

Podemos reforzar esta tesis ampliando nuestro enfoque por encima del odio judío, la similitud más evidente entre Hamás y Hitler. Además de su extremo antisemitismo, los nazis eran una amenaza para el mundo debido a sus impulsos imperialistas y totalitarios. Hitler estaba empeñado en conquistar por el bien del Lebensraum (territorio necesario) para los alemanes. Este no reconoció ningún derecho a la autodeterminación nacional para ningún país a excepción de la raza “aria” alemana. Por otra parte, la ideología nazi era totalitaria, hostil a las libertades individuales tales como la libertad de expresión y la libertad de prensa.

Podemos encontrar estos aspectos totalitarios e imperialistas en la ideología de la Hermandad Musulmana también, y por lo tanto necesariamente en la filial palestina de la Hermandad, Hamás. Al-Banna celebró la historia imperialista del Islam, insistiendo en que las grandes conquistas islámicas del pasado eran bendiciones para la humanidad. Este también enseñó que sólo los musulmanes tienen derecho a gobernar el mundo. Predicadores contemporáneos de Hamás y la Hermandad predicen rutinariamente la conquista islámica de Europa y Estados Unidos.

Al igual que el nazismo, la ideología de Hamás también es totalitaria. Esta llama a gobernar a la sociedad de acuerdo a la ley islámica tradicional, que significa prohibición de la blasfemia y apostasía y severas restricciones a los derechos de los no musulmanes. La ideología de Hamás y la Hermandad es profundamente hostil a las libertades civiles más básicas que damos por hecho como ciudadanos de las democracias occidentales tales como los Estados Unidos.

Hamás es pues un movimiento totalitario imperialista impulsado por un odio genocida al judío. Por supuesto, el nazismo no fue una ideología islámica y la ideología de Hamás no se basa en las ideas pseudo-darwinianas. Las dos ideologías no son idénticas. Emergieron de diferentes tradiciones y culturas. Los fascistas históricos por lo tanto objetaran llamar a Hamás un “Partido Nazi Islámico”. Pero lo mismo que hizo de los nazis tan peligroso – sus tendencias imperialistas genocidas totalitarias – son componentes esenciales de la visión mundial de Hamás. Para poder entender este punto y alertar al mundo sobre la gravedad de la amenaza que representa para Israel, no deberíamos reducirnos en llamar a Hamás un Partido Nazi Islámico. Esta etiqueta también pudiera ayudar a inocular a gente contra los halagos de comentaristas delirantes tales como Jimmy Carter que piensan que los líderes de Hamás son personas racionales con quienes el diálogo, las negociaciones y el compromiso son posibles.

 

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