¿Existe un pueblo palestino? Tampoco existe un pueblo israelí – Por Gabriel Ben-Tasgal

Durante decenas de años, líderes árabes del Medio Oriente intentaron confeccionar una identidad nacional particular, desde arriba hacia abajo. A través de estampillas, partidos políticos o manifestaciones populares, anhelaban confeccionar un nacionalismo iraquí o Jordano que corroyese y hasta disolviese esa “identidad básica” de los individuos de la región: Su pertenencia a una Jamúla (clan) y su identidad religiosa sunita o chiita.

Veamos un hecho: Cuando un país árabe del Medio Oriente es liderado por una sola Jamula, sin competencia, experimenta “estabilidad”. En Qatar dominan hegemónicamente los Al-Thani (Al viene de la palabra árabe Ahal o Tienda) y en Kuwait, el clan Al-Sabah. Omán es gobernada por el clan Iben Said, y también demuestra estabilidad. La contracara a todo esto lo vemos en Irak, con 10 religiones y muchos pueblos divididos: kurdos, árabes, turcomanos y persas; y por lo menos 70 tribus. Además, una mayoría musulmana heterogénea, en donde destaca una mayoría chiitas (y pro-iraní) frente a una minoría sunita.

En un país con múltiples clanes; como Líbano, Irak, Siria o Palestina), ¿podría conformarse un pueblo homogéneo? Seguramente, si dichos clanes se casasen entre ellos. Casamientos mixtos entre grupos o sectores son un elemento crucial para la definición de la estructura social. De acuerdo a la Teoría de Assortative Mating Theory nos solemos casar con personas afines a nosotros.

Entre los judíos de Israel existen múltiples y variados casamientos entre personas de orígenes diferentes. Sin embargo, no siempre fue así. Israel nació como cuna nacional para el pueblo judío siendo que los ideólogos sionistas fomentaban el concepto de “Crisol de Razas”, a fin de forjar un nuevo judío que abandonase su identidad diasporica (con la dominante presencia de los judíos Ashkenazim).

En la actualidad, se ha triplicado el número de casamientos entre judíos de Ashkenaz (Europa) y Sefarad-Mizraj en comparación a lo registrado en la década del 50’. El investigador Ofri Ilani explicó que en el pasado los casamientos “mixtos” dependían del nivel cultural y eran selectivos. Judíos sefaraditas se casaban con parejas de Ashkenaz siempre y cuando estos últimos viniesen de un status socio-económico inferior. En los años 90’ se produjo un cambio y los casamientos “mixtos” se caracterizan porque ambos provienen de clases más cultas de la sociedad. Dana Seguev demostró, en base a los datos de la Central de Estadísticas de Israel, que; por ejemplo; entre los judíos de Sefarad, el 80% de casaba dentro del grupo (en 1972) mientras que en el 2001 la cifra había caído al 54%.

Las diferencias económicas, sociales y culturales entre judíos originarios de Ashkenaz y de Sfarad-Mizrajim son reales. Los partidos y los políticos, a veces, potencian en sus discursos grietas que se van cerrando “a golpe de casamiento”. Sin embargo, pocos casamientos se producen entre judíos (80%) y árabes (20%) en Israel. Para el año 2008, la Central de Estadísticas de Israel mostró que solamente el 2.1% de los casamientos eran entre un hombre judío y una mujer palestina-árabe israelí siendo que el 97% de esos casamientos mostraban que la mujer era palestina-árabe pero cristiana y solamente el 3% musulmana.

Es cierto, las leyes de casamientos y divorcios en Israel (Acuerdo de Status Quo) no ayudan al reconocimiento y el aumento de los matrimonios mixtos entre árabes y judíos. También es cierto, que al NO producirse casamientos mixtos significativos es difícil o imposible hablar de la existencia de un “pueblo israelí”, que sea una fusión entre sus sub-sectores. En Israel tenemos una mayoría que pertenece al pueblo judío y otra minoría cuya mayoría es árabe-palestina musulmana. Todos poseen ciudadanía israelí o del Estado de Israel. Los niveles de convivencia y coexistencia son altos o buenos (en muchos lugares) y aun así hablar de un solo pueblo resulta artificial.

¿Qué sucede entre los palestinos que viven dentro de Cisjordania o en Gaza? La situación allí es más contundente. Hablamos de muchos clanes que no se casan entre ellos.

Si el clan se apellida Al-Masri, hablamos de “emigrantes egipcios”; Al-Lubnani – “Líbano”; Al-Dimashqi – “Damasco Siria”; Al-Hijazi – “Hejaz Arabia Saudita”; Al-Bagdadi – “Bagdad Irak”; Al-Trablusi – “Trípoli Líbano”; Al-Mugrabi – “Magrebíes”; Al-Otman – “Ottomanos”; Al-Tikriti – “Tikrit Irak”; Al-Masrawa – una variable de Egipto; Al-Jumblatt – “del valle de Jumblatt en Kurdistan”; Al-Jzayer – “Argeria”; los Nashashibi – descendiente de Sirios; Al-Khaurani – “Hauran Siria”; Zouabi – “Jordania e Irak”. Al no haber un clan dominante, surgen propuestas de paz como la de la eminencia en islam Dr. Mordejai Keidar (Universidad Bar-Ylan) titulada “La Solución de Ocho Estados Palestinos: Una Alternativa Viable Para el Futuro de Israel” que propone crear emiratos en base a la división de clanes dentro de la arena palestina.

Existen muy pocos datos sobre casamientos mixtos entre clanes (Jamula) palestinas pero sabido es que se trata de un fenómeno poco común y aislado. ¿Acaso se casan palestinos de Gaza con otro palestino de Jenín? La respuesta es negativa. Más aun, los palestinos de Gaza suelen ser motivo de burla por parte de los cisjordanos, más si se pertenece a los clanes de la elite de Jericó, Ramallah o Belén.

El lector puede creer que efectivamente existe un pueblo israelí o un pueblo palestino… sin embargo, tales identidades son secundarias y débiles frente a las judíos/árabes dentro de Israel o las identidades de clanes entre los palestinos.

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