El Vaticano y el nazismo – Por Dr. Alberto Ruskolekier (Por Israel)

El 30/1/1933 Adolf Hitler es nombrado Canciller por el presidente de Alemania, Paul von Hindenburg, 10 años después del fallido golpe de estado de Munich (“putsch de Munich” ) que Hitler había intentado  el 8/11/1923. Finalmente Hitler llega al poder no por la fuerza, sino por el juego del sistema político de Alemania y el 20/7/1933 el Vaticano firma con el régimen nazi  un Concordato, conocido con el nombre de “REICHSKONKORDAT” que establece las nuevas relaciones políticas entre la Santa Sede y el Régimen de Hitler

Este Concordato firmado por el Papa Pio XI (Papa desde el año 1922 hasta el año 1939) fué uno de los más polémicos en la historia de la Santa Sede. El secretario del Papa Pio XI era en aquel tiempo Eugenio Pacelli, devenido posteriormente en Papa Pio XII al fallecer su antecesor. El Papa Pio XII fue el jefe de la Santa Sede desde el 2/3/1939 al 9/10/1958, o sea durante toda la Segunda Guerra Mundial y hasta el año 1958. Algunos historiadores opinan que este Concordato legitimó la complacencia del Vaticano con el régimen nazi, pero los defensores de la Santa Sede argumentan que el Concordato evitó que Hitler avanzara aún más sobre los derechos de los católicos en Alemania (que representaban aproximadamente el 33% de la población) ya que Hitler era anticlerical y veía a la Iglesia Católica como un potencial enemigo.

Antes de la asunción de Hitler al poder, existía en Alemania desde el año 1871 en que se funda el Detusches Reich un catolicismo practicante, incluso existía el partido católico denominado Zentrumspartei  o Partido Centro en una Alemania mayoritariamente protestante. El partido Centro alcanzó el 18.6% de los votos en la elección del año 1871 y como cita el historiador T. R. Kermann “era el segundo partido del Parlamento Alemán” y en el año 1874 alcanza el 27.9% de los votos, lo que constituye su mejor elección en toda su historia. También existía en Alemania otro partido de ideología católica, conservadora y moderada que era el partido BAYERISCHE VOLKSPARTEI o BVP que fué fundado a final del año 1919 y principios del 1920 y era como una rama del Partido Centro. Muchos dirigentes del Partido Centro o Zentrum, eran clérigos influyentes e incluso el último presidente del Partido Centro fue el clérigo Ludwig Kaas.

En las últimas elecciones de la República de Weimar, el partido nazi NSDAP no superó el 20% de los votos en regiones católicas de Alemania (Bavaria y Renania), pero el partido nazi sacó mas del 60% de los votos en regiones de mayoría protestante. Ello no debe sorprender, puesto que el protestantismo tiene como padre Fundador a Martín Lutero, cuyo antisemitismo rampante fue público y notorio. (Ver artículo de Alberto Ruskolekier MARTIN LUTERO ANTISEMITA. PORISRAEL.ORG del 19/9/2021). Durante el Papa Pío XI, el Vaticano firmó como mínimo 38 Concordatos con varios países especialmente después de la finalización de la Primera Guerra Mundial.

Si bien es cierto que el Partido Centro rechazaba las ideas nacionalsocialistas de Hitler a punto tal que algunos Obispos prohibían a los clérigos colaborar en organizaciones nacionalsocialistas, también es cierto que después de la firma del CONCORDATO O REICHSKONKORDAT se disolvieron los partidos católicos el Partido Centro y el BVP y la Santa Sede entró en un modo pasivo y silencioso de convivencia con el régimen nazi, blindando con su silencio al partido Nazi de las críticas. Es verdad que la firma del Concordato obligó a la Santa Sede a no inmiscuirse en la política de Alemania pero como contraprestación obtuvo la “conservación y proliferación de escuelas confesionales” (artículo 23 del Concordato) y la “conservación de asociaciones católicas que son apolíticas” (artículo 31 del Concordato), o sea un “quid pro quo”. El Vaticano se comportó como un Estado político como cualquier otro país y optó por el silencio en lugar de constituirse en una voz espiritual de denuncia pública en esos momentos de tanta oscuridad en el mundo y no condenó explícitamente las persecuciones de los nazis hacia los judíos. Es cierto que el Papa Pïo XI en su encíclica del 14 de marzo de 1937 “MIT BRENNENDER SORGE (CON VIVA PREOCUPACIÓN) puso de relieve el carácter pagano del nazismo y condenó el racismo, pero ello solamente después que el régimen nazi violara el Concordato firmado con el Vaticano

El Papa Pío XII fue acusado a través de la historia por una “supuesta complicidad “con el régimen nazi, pero otros opinan que salvó a miles de judíos con su silencio y los ayudó a escapar de los nazis. Incluso hay ciertos historiadores que dicen que Pío XII ayudó a Inglaterra en un supuesto complot para asesinar a Hitler. Pero unos puntos oscuros se ciernen sobre Pïo XII respecto a lo que se denominó la “REDADA DE ROMA” en la cual el 16/10/1943 los nazis sacan de sus casas del Gueto de Roma a 1024 judíos y enviados a Auschwitz, de los cuales solamente 16 judíos retornaron de los campos de exterminio. En esta ocasión no se conoce ningún pronunciamento público del Papa Pío XII, a pesar que esto estaba ocurriendo en pleno Roma, donde está el Vaticano. Tampoco se conoce pronunciamiento del Papa Pío XI condenando explícitamente la fatídica Noche de los Cristales Rotos (Kristallnacht), del 10/11/1938. Según las memorias del Vicecanciller Alemán nazi Franz von Papen el papa Pío XI expresó su complacencia….”por el hecho de que el gobierno alemán ahora estuviese en las manos de un opositor inconciliable del comunismo y del nihilismo ruso en todas sus formas….” ,

Luego de la firma del Concordato entre la Santa Sede y el gobierno de Alemania, Eugenio Pacelli que era en ese momento Secretario de Estado del Vaticano le entrega al vicecanciller nazi Von Papen la Gran Cruz de la Orden de Pío y el vicecanciller von Papen le regala a Pacelli una virgen blanca de Meissen en nombre del Tercer Reich.(Fuente Tim R. Kermann)

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el Vaticano ayudó a nazis que escapaban de Alemania y se inauguró lo que se llamó la Ruta de Ratas, que en realidad debería ser llamada la Ruta de los Monasterios según una publicación del portal alemán Deutsche Welle, en el que denuncia que el obispo Alois Hudal entrega a Franz Stanghl ( comandante de campos de exterminio en Treblinka y Sobibor y responsable por el asesinato de 1.000.000 de judíos) papeles falsificados para su huída a Siria y posteriormente a Brasil donde termina trabajando cerca de  San Pablo en una fábrica de la empresa alemana Volkswagen.

La ruta preferida de escape de la mayoría de los nazis desde Italia era desde Roma hacia el Tirol del Sur en el Monasterio de la Orden Teutónica, en Merano, en el Monasterio Capuchino cerca de Bresanona o en el Monasterio Franciscano de Bolzano, y es por eso que esa ruta se llamaba la “Ruta de los Monasterios”. Esto fue denunciado por la publicación Deutsche Welle de Alemania citada anteriormente. Las preguntas fundamentales son:

  • ¿Qué sabía el Papa Pio XII sobre la ruta de ratas?
  • ¿Fue una política aprobada por él?
  • ¿Sabía Pío XII que esa Ruta de Ratas protegía a criminales de guerra?

El Vaticano inició un proceso de beatificación del Papa Pío XII el 21/12/2009 y el Congreso Judío Mundial manifestó que “Mientras se mantengan cerrados los archivos del papa Pío XII fechados del período crucial de 1939 a 1945 y no haya un consenso sobre su acción ante la persecución de millones de judíos durante el Holocausto, una beatificación es inoportuna y prematura».

El historiador y diplomático Israelí Pinchas Lapide (diplomático desde 1951 hasta 1969) manifestó que Pío XII contribuyó a salvar a miles de judíos ofreciéndoles refugio en monasterios de la Iglesia Católica . Personalidades judías como Albert Einstein, Bernard Henri Levy , Jaim Weitzmann, Itzhak Herzog , Moshé Sharett y Golda Meir se manifestaron a favor de la tarea que realizó Pío XII para salvar a judíos en esas épocas oscuras del nazismo. Pero también es cierto que Elie Wiesel, sobreviviente del holocausto y Premio Nobel de la Paz en un discurso en el Parlamento Italiano con motivo del 65 aniversario de la finalización de la Segunda Guerra Mundial acusó al Papa Pío XII de un silencio que ayudó al agresor durante la matanza de judíos, y también escribió sostener que los hebreos debemos estarle agradecidos a Pío XII me parece, cuando menos, una herejía

CONCLUSIONES

Hay dos visiones contrapuestas acerca de la actuación del Papa Pío XII, respecto a su silencio durante el Holocausto. Los que lo apoyan dicen que ese silencio fue la única estrategia posible para proteger a católicos y judíos de la furia homicida nazi y que Pío XII prefirió trabajar entre bambalinas. Hay otra manera de analizar ese período, como por ejemplo la de Elie Wiesel que dice que el silencio solamente alentó a Hitler con las matanzas y que ese silencio alentó al homicida.

Es verdad que el Vaticano otorgó papeles falsificados a los nazis para su huída de la justicia. Ese es un punto oscuro del Vaticano y de la actuación de Pío XII durante la Segunda Guerra Mundial. Algunos manifiestan que el hecho que los nazis eran “profundamente anticomunistas” y Pío XII también era anticomunista, eso era preferible ya que la URSS estaba expandiendo su poder en Europa y esa filosofía soviética era atentatoria contra los principios de la Iglesia. Otros manifiestan que Pío XII dio órdenes generales para proteger a refugiados de guerra sin que él sepa cada situación particular de cada refugiado. Esta última opinión es poco creíble, para algunos investigadores del tema. Algunas jerarquías del Vaticano no podían desconocer que los papeles falsificados eran entregados a criminales de guerra, como por ejemplo a Franz Stanghl cuyo pasaporte fue entregado por el obispo Alois Hudal.

Es cierto que la firma del Concordato del 20/7/1933 benefició tanto a la Iglesia Católica como a Hitler. La Iglesia Católica se benefició con lo obtenido en dicha firma según los artículos 23 y 31 del Concordato citados anteriormente. Hitler se benefició con el Concordato porque mostró al mundo que con la firma del mismo, todas las críticas de los países eran infundadas y ello le daba una legitimidad ante el mundo.

El Papa Juan Pablo II y el Papa Francisco ordenaron la apertura de los Archivos del Vaticano, pero se tardarán varios años en analizar más de 16.000.000 de documentos y miles de cajas para tener una certeza documental que permita evaluar con certeza la actuación del Vaticano y de los  Papas  Pío XI y Pío XII entre los años 1933 y 1945.

“El recuerdo tiene su propio idioma, su propia textura, su propia melodía secreta, su propia arqueología y sus propias limitaciones: también puede lastimarse, robarse y avergonzarse, pero depende de nosotros rescatarlo e impedir que se convierta en algo barato, trivial y estéril. Recordar significa dar una dimensión ética a todos los esfuerzos.” (Elie Wiesel).

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