El BDS se está expandiendo – Por Yona Schiffmiller

La repentina aparición de los carteles BDS contra Israel en el subterráneo de Londres provocó una controversia. Aunque las acusaciones de “apartheid” y abuso israelí de palestinos no son nuevas, el hecho de que fueran tan prominentemente expuestos en un lugar público es desconcertante. Esta provocación demuestra que hay un cambio de los activistas contra Israel para llegar a nuevos públicos e impulsar su narrativa extremista hacia la mayoría de la sociedad.

Hay señales que indican que la propaganda de demonización contra Israel se está filtrando en instituciones asociadas a la élite británica. La semana pasada, el co-presidente del Oxford University Labor Club renunció en protesta por el respaldo de la sociedad al Israel Apartheid Week. Durante esa semana, los campus de todo el mundo están inundados de eventos que pintan a Israel como un estado racista que no tiene derecho a existir. Los estudiantes miembros de este club son los futuros líderes y partidarios del Partido Laborista británico, y eso debería servir como una seria advertencia para Israel.

En algunos países, funcionarios de alto nivel muestran ya abierta simpatía hacia el movimiento BDS. El hecho de que en enero, el presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, pidió a sus compañeros de partido no visitar Israel, demuestra hasta qué punto los líderes de Sudáfrica se identifican con la batalla contra Israel. No es de extrañar, entonces, que recientes informes sugieran que abogados anti Israel han estado tratando de lograr el arresto del ex presidente de Israel, Shimon Peres, durante su visita a Sudáfrica la próxima semana.

Pero mientras que la tendencia anti Israel está ganando fuerza en estos países, en EE.UU. es todo lo contrario. Allí, las élites políticas están haciendo declaraciones y legislando contra el BDS. Por lo tanto, las organizaciones anti Israel en EE.UU. se están uniendo con grupos minoritarios y de estudiantes, alimentándolos con montones de retórica anti sionista.

Este fenómeno se manifiesta cuando Israel es vinculado a diversas cuestiones internas estadounidenses, totalmente desconectadas del conflicto palestino-israelí. Un ejemplo particularmente frustrante fue cuando el grupo judío BDS Jewish Voice for Peace – que goza de amplia financiación de fundaciones privadas – invitó a una activista afroamericana asociada con el movimiento Black Lives Matter a hablar en su conferencia anual en 2015. En su discurso, ella afirmó que Israel era de alguna manera responsable de la brutalidad policial contra los negros en Estados Unidos por la formación que reciben los agentes de policía estadounidenses en Israel. En lugar de examinar la complicada relación entre los afroamericanos y los que aplican la ley estadounidense, este argumento apunta un dedo acusador hacia el estado judío.

En uno vídeo de octubre de 2015, activistas negros y partidarios del BDS presentaron las luchas de los afroamericanos en EE.UU. y las de los palestinos como diferentes aspectos de la misma lucha. El vídeo repercute en el corazón de los espectadores mostrando la imagen de niños palestinos muertos en acciones de las FDI junto a niños negros muertos por policías estadounidenses. El mensaje es claro: Si se opone a la brutalidad policial en EE.UU., entonces se opone claramente también al Estado de Israel.

Recientemente, gracias a la propaganda de un grupo denominado Estudiantes por la Justicia en Palestina (SPJ), Israel y el sionismo han sido también relacionados con la batalla sobre la matrícula en las universidades públicas de la ciudad de Nueva York. SJP hace uso de financiación universitaria, además de estar generosamente financiada por otros grupos de BDS. En octubre de 2015, células SJP de la ciudad de Nueva York llamaron a sus partidarios a manifestarse en contra de la elevada matrícula en las universidades públicas de la ciudad. El grupo acusó a la “administración sionista” de elevar la matrícula, diciendo: “La administración sionista invierte en compañías israelíes, compañías que apoyan la ocupación israelí, patrocina programas de derecho de nacimiento y programas de estudios en el extranjero en la Palestina ocupada, y reproduce la ideología colonial de asentamientos en todo el CUNY (Complejo Universitario de NY) a través del contenido de educación sionista”. De esta manera, SJP logró insertar ideas antisionistas e incluso antisemitas en un debate sin ninguna relación con la matrícula universitaria, en un esfuerzo por enrolar a diversos grupos de estudiantes en la lucha contra Israel.

La batalla por el derecho de Israel a existir debe adaptarse a estos nuevos escenarios. Aunque Israel tiene que seguir tomando medidas para obtener el apoyo de políticos extranjeros para la idea del estado judío, los partidarios de Israel también tienen que bloquear la financiación de estos grupos anti Israel que están tratando de reclutar a grupos de minorías y de estudiantes para su batalla contra Israel.

Yona Schiffmiller es el presidente de la mesa de ONG Monitor North America.Traducido para porisrael.org por José Blumenfeld

Comentarios

Recientes

spot_img

Artículos Relacionados

Donaciones

 

En “Hatzad Hasheni” seguimos produciendo contenidos verdaderos y confiables para que te sigas sintiendo orgulloso de lo que eres…

¡Ayúdanos ahora con tu donación!

¡Súmate al proyecto que modifica percepciones!

CLICK AQUI PARA DONAR

Gracias por donar en este importante proyecto de diplomacia publica.