¿De dónde llegan los fondos para el Hamás?

Teniendo en cuenta la condena internacional que sufre Israel, uno jamás sospecharía que se le brinda apoyo humanitario e incluso se entrega dinero en efectivo a las arcas del Hamás; y mientras tanto, cohetes, misiles y obuses siguen atacando a la población civil israelí.

Es importante aliviar el sufrimiento de palestinos inocentes. De igual forma, desde que la Franja de Gaza está bajo el control del Hamás debemos preguntarnos: El apoyo enviado, ¿llegará a la población que sufre? Si lo que ha sucedido anteriormente es un indicador confiable, la mayoría de los bienes y fondos enviados terminarán bajo el control de la organización terrorista Hamás.

La comunidad internacional que condena a Israel por defenderse de los constantes ataques del grupo islamista, radical y terrorista palestino terminó por facilitar la victoria del Hamás en el año 2006 en las elecciones que llevo a cabo la Autoridad Palestina, cuando tuvieron la oportunidad de hacerse llamar “Frente de Cambio y Reforma”.

Desde entonces, a pesar de repetir sus promesas para un presunto recorte de fondos para el Hamás, varias organizaciones de apoyo internacional y muchos países siguieron sustentando económicamente al grupo terrorista en Gaza argumentando una inversión para apoyo humanitario. La UNRWA, Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo, brazo de la ONU dedicado a dar atención a los refugiados palestinos, hace colectas para la franja de Gaza a través de su sitio web; los pagos suelen transferirse a través de WorldPay (dependencia del Royal Bank of Scontland), el Banco Árabe PLC en Gaza y HSBC, la sucursal de Aman en Jordania. Las donaciones son una adición a la módica cantidad de 400 millones de dólares contemplados para la causa en el presupuesto anual de la UNRWA.

Desde el año 1993, la Autoridad Palestina ha recibido entre 7 y 10 mil millones de dólares provenientes de la Unión Europea, las Naciones Unidas, los Estados Unidos de América, Arabia Saudita y otros países de la Liga Árabe. Francia, por su parte, ha aportado la suma de 3 mil millones de dólares. El flujo de dinero, sin embargo, ha hecho poco o nada para lograr un avance significativo para el desarrollo de un estado Palestino, puede decirse lo mismo de cómo éstos recursos han aportado al logro de la paz en la región. Por el contrario, el dinero ha sido empleado en llevar acabo la agenda terrorista del liderazgo radical islamista palestino, siempre bajo el marco de una supuesta opresión que termina privando al pueblo palestino de sus más básicos derechos.

A mediados de los años 90’, poco después de que la Autoridad Palestina existiese, el autor palestino Fawaz Turki describió el régimen como “la disolución de una sociedad civilizada, sin normas sociales y sin esperanza.” A pesar de ello, la mayoría de las organizaciones del mundo y la comunidad intencional continúan ignorando las violaciones a los derechos civiles y humanos perpetrados en contra de los palestinos, irónicamente por el liderazgo que pretende liberarles, y no dejemos de lado la manera en la que estos líderes han destruido la Franja de Gaza en varios sentidos, y han provocado cientos, si no es que miles, de muertes.

Durante un encuentro que se llevó a cabo en Abu Dhabi el día 12 de enero, representantes de la Autoridad Palestina y muchos países donantes, incluyendo por ejemplo a Egipto, Inglaterra y Estados Unidos, discutieron los esfuerzos por recaudar y enviar inmensurables cantidades de dinero para el supuesto apoyo de los palestinos en Gaza. Los Emiratos Árabes Unidos también buscaron patrocinar la reconstrucción de escuelas, mezquitas, hospitales y más de 1300 hogares en malas condiciones dentro de la Franja de Gaza. Adicionalmente, los EAU recaudaron 87 millones de dólares en un maratón televisivo, transmitido a todo su territorio nacional el 9 de enero.

¿Cómo llegaría todo este dinero a Gaza? “Ahora es trabajo de los expertos en enviar el dinero” dijo el ministro de exterior del gobierno de los EAU Anwar Gargash. No es necesaria una mirada experta para entender que puede enviarse todo este dinero a través de la vasta red de túneles que corre desde Egipto a Gaza. Los israelíes han destruido muchos de estos túneles, pero todavía hay suficientes en pie a través de los cuales puede continuar el contrabando de dinero y todo tipo de bienes, claramente, sin dejar de lado todo tipo de armamento.

La construcción de todas estas facilidades bajo tierra se multiplicó después de marzo de 2007, cuando los Estados Unidos dieron a Egipto 23 millones de dólares como un apoyo extraordinario para detener el contrabando bajo tierra a Gaza. Sin tomar eso en cuenta, ignorando el fracaso de su objetivo anterior, el 16 de enero, dadas las circunstancias de presión por parte de los americanos y la comunidad internacional, Tzipi Livni, ministro de exterior israelí firmó un acuerdo con la secretaria de estado de Estados Unidos Condoleezza Rice, por lo que EE.UU. asumía el compromiso de proveer recursos a Egipto para patrullar la frontera.

Bienes y dinero en efectivo han sido recaudados a lo largo y ancho del mundo, sorprendentemente de manera más reducida, aunque no poco significativa, en Irán. El 3 de enero, el rey Saudita Abdullah bin Abdulaziz donó 8 millones de dólares adicionales a los 28 millones recaudados en una colecta nacional a través de la televisión para el “apoyo a los palestinos en Gaza”. Por otro lado, Qatar, que contribuyó con 50 millones de dólares al ser electo el Hamás, mantiene su promesa de enviar más recursos.

Paralelo a la condena a Israel, la Unión Europea colaboró, de manera más humilde, con solamente 4 millones de dólares para el “apoyo humanitario” a Gaza. En el 2008, la misma entidad proporcionó a Gaza 55.6 millones de dólares. Además, los estados miembros de la Unión Europea entregaron más de 41 millones, incluyendo 10.5 millones de parte del gobierno británico, del departamento de desarrollo social internacional. Japón también contribuyó y lo hizo con 10 millones, y la también oprimida por el terror India no quedó excluida, agregando 1 millón de dólares extra. Noruega ha anunciado una colaboración estimada en 4.5 millones de dólares, mientras que Australia aportará otros 3.5 millones, adicionando a los ya donados 32 millones en el año 2008. También, otros países enviaron toneladas de bienes humanitarios y medicamentos. Esto cubre y supera la demanda de la UNRWA de 34 millones de dólares para un “fondo de emergencia”.

Increíblemente, Israel también aporta efectivo al Hamás. Se comenzó a transferir cantidades importantes de dinero tras el violento golpe de estado del Hamás en Junio de 2007. La primera transferencia de más de 51 millones de shekalim israelíes fue destinada especialmente para aumentar la influencia de la Autoridad Palestina y del presidente Abbas en la Franja de Faza y para pagar los sueldos de más de 35,000 empleados de la Autoridad Palestina leales a su presidente. Entre estos empleados, también se encontraba Ismael Haniya, el primer ministro gazatí, nombrado así por el Hamás y el ministro de exterior de Hamás Mahmud Zahar.

Zahar se enorgullese de los muchos ataques terroristas en contra de Israel, su opinión y postura en cuanto a Israel es clara. “Toda Palestina, cada centímetro de Palestina, pertenece a los musulmanes”, ha dicho. Si bien el objetivo era darle poder y fuerza a Mahmud Abbas, el dinero se le tenía que haber entregado en la ciudad de Ramalah en la Cisjordania. Desde ahí, él podía haber transferido el dinero a Gaza, como se hizo anteriormente y hubiera podido pedir que se le rindiesen cuentas. De igual forma, los israelíes confiaron en el primer ministro palestino Salam Fayyad, quien había prometido solemnemente que el dinero “no llegaría a Hamás ni que sería utilizado en actividades de índole terrorista”, aunque Fayyad tiene poco o nulo control sobre los fondos de la Autoridad Palestina en la Cisjordania, controlada por el Fatah, por lo que sería vano mencionar cuánta influencia tiene su palabra en la Franja de Gaza, controlada por la organización terrorista Hamás. Hace no mucho tiempo, fue Fayyad quien dijo, y no por primera vez, que controlar las finanzas palestinas es “virtualmente imposible”. Por otro lado, líderes del Fatah prometieron que detendrían los fondos que llegaban al Hamás, sin lugar a dudas una promesa poco creíble, en todo caso, muy dudosa para ser verdad.

A pesar de la confrontación ideológica entre el grupo terrorista Hamás y el Fatah, la Autoridad Palestina anunció el 15 de enero de 2008 que tenía intenciones de entregarle al Hamás 40% (3.1 mil millones de dólares) de los 7.4 mil millones recibidos en diciembre de 2007 por donadores internacionales. En octubre de 2008, ignorando la fragmentación e inminente caída de los miembros del Fatah en Gaza, la Autoridad Palestina pagó los salarios de 77,000 empleados.

En diciembre de 2008, cediendo a la presión americana e internacional, Israel entregó entre 64 y 77 millones de dólares en efectivo a Gaza. El presidente del banco mundial Robert B. Zoellick, el director de la gerencia del Fondo Monetario Internacional Dominique Strauss-Kahn y Tony Blair, quien ahora es el enviado al Medio Oriente de Estados Unidos, Russia, las Naciones Unidas y la Unión Europea, envió una carta al ex-primer ministro Olmert declarando que negarse a realizar ese tipo de transferencia sería “contraproducentes y, que al final, terminarían dañando a los palestinos moderados”.

Con claridad podemos afirmar que la comunidad internacional brinda legitimidad al terrorismo de la organización islamista radical palestina Hamás. Pero exigirle a Israel cubrir el costo de su verdugo va demasiado lejos.

 

Traducción Ilan Eichner (México)

Publicado en la Revista Forbes – http://www.forbes.com/2009/01/16/gaza-hamas-funding-oped-cx_re_0116ehrenfeld.html

Comentarios

Recientes

spot_img

Artículos Relacionados

Donaciones

 

En “Hatzad Hasheni” seguimos produciendo contenidos verdaderos y confiables para que te sigas sintiendo orgulloso de lo que eres…

¡Ayúdanos ahora con tu donación!

¡Súmate al proyecto que modifica percepciones!

CLICK AQUI PARA DONAR

Gracias por donar en este importante proyecto de diplomacia publica.