¿Cómo el antisemitismo del Partido Laborista cambió la manera de pensar de los judíos británicos? Por Dr. Manfred Gerstenfeld (BESA)

RESUMEN: Jeremy Corbyn fue electo presidente del Partido Laborista británico en septiembre de 2015. Desde ese entonces, representantes electos del partido han expresado una constante verborrea antisemita, problema que nunca pareció genuinamente preocupar en lo absoluto a Corbyn o a sus asociados. El antisemitismo del laborismo eventualmente provocó expresiones públicas de consternación por parte de las organizaciones judías, rabinos, parlamentarios e individuos – una salida radical al comportamiento anterior de los judíos británicos, quienes por mucho tiempo prefirieron mantener un bajo perfil.

Foto de portada – Diarios judíos británicos publican la misma portada, imagen vía antisemitism.org.il

Jeremy Corbyn fue electo presidente del Partido Laborista británico con casi un 60% de los votos en septiembre de 2015. Desde ese entonces, las actitudes públicas y el comportamiento de muchos judíos británicos y de sus líderes han cambiado enormemente. Este cambio fue en respuesta al fuerte aumento hostil y de odio antisemita expresado por representantes electos del Partido Laborista tras el ascenso de Corbyn.

Corbyn, cuya política le coloca del lado de la extrema izquierda, simpatiza abiertamente con Hamás y Hezbollah, siendo estas organizaciones terroristas antisemitas genocidas. Muchos en el laborismo lo consideran; en gran parte; responsable por la rotunda derrota del partido sufrida en las elecciones parlamentarias del 12 de diciembre de 2020. Este ha anunciado que renunciará como líder del partido en algún momento en un futuro cercano.

Las actitudes y comportamiento público de los judíos británicos cambiaron significativamente durante el mandato de Corbyn como líder del Partido Laborista. Tradicionalmente, los líderes judíos británicos han preferido mantener un bajo perfil. Esto tenía sentido, ya que los judíos representan solamente alrededor del 0.4% de la población del país. En lo referente a temas de interés comunitario, los líderes judíos hablaron directamente con las autoridades a fin de obtener su apoyo.

Según ex-funcionarios laboristas ocupados con las quejas dentro del partido, el anti-semitismo rara vez fue tema antes de la presidencia de Corbyn – aunque una investigación posterior halló que figuras laboristas (principalmente musulmanes) pronunciaron comentarios extremistas antisemitas durante la administración del predecesor de Corbyn, Ed Miliband. Los ataques verbales contra Israel fueron mucho más comunes. El ex-vicepresidente laborista John Prescott, por ejemplo, escribió en el diario Daily Mirror en el 2014, que Israel “actúa simultáneamente de juez, jurado y verdugo en el campo de concentración de Gaza”.

Las primeras quejas públicas sobre el antisemitismo del laborismo luego de las elecciones de Corbyn llegaron a comienzos del 2016 y se referían al Club Laborista de la Universidad de Oxford (CLUO). Al principio, solo se publicaron las conclusiones más importantes de la investigación, llevada a cabo por la compañera laborista no-judía Baronesa Royall. El informe completo, inicialmente cubierto, fue filtrado unos meses después, muy probablemente por Royall.

Los casos de antisemitismo divulgados públicamente dentro del laborismo comenzaron a acumularse gradualmente a medida que avanzaba el año 2016, lo que llevó a Corbyn a embestir a la experta de derechos humanos no-judía Shami Chakrabarti con investigarla. Su informe, publicado el 30 de junio de 2016, estuvo muy mal diagramado y fue poco profesional, e hizo poco más que exponer su asombrosa ignorancia sobre lo que es el antisemitismo. Poco después, por recomendación de Corbyn, ella se convirtió en baronesa Chakrabarti. No está claro cuándo le fue prometida tal nobleza.

La reacción de la Junta de Delegados judíos británicos – la organización paraguas oficial de la comunidad y representante público – al fallido informe fue moderada. Sin embargo, el rabino jefe Ephraim Mirvis ya lo había dicho en mayo de 2016 que la crisis que envolvió al laborismo “destapó la intolerancia”. Luego de la conferencia de Corbyn sobre el informe Chakrabarti dada el 1 de julio, el rabino Mirvis dijo que Corbyn causó una “mayor preocupación en lugar de reconstruir confianza con la comunidad judía”. El ex-rabino jefe Lord Jonathan Sacks calificó las palabras de Corbyn en la conferencia de “privación del más alto orden, de ultraje e inaceptables”.

Los rabinos jugaron un papel muy importante en oponerse públicamente a Corbyn. En julio del 2018, 68 rabinos publicaron una carta abierta en el diario The Guardian instando a los laboristas a escuchar a la comunidad judía y adoptar la definición completa de antisemitismo propuesta por la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (AIRH). Este fue un paso sin precedentes, ante todo por el carácter pluralista de los firmantes. Estos incluyeron a antiguos rabinos de las corrientes ortodoxas, reformistas, masorti y del judaísmo liberal, así como también al rabino Avraham Pinter de la comunidad ultra-ortodoxa.

En agosto del 2018, el rabino Sacks dio una entrevista a la revista New Statesman en la que dijo: “Solo podemos juzgar a Jeremy Corbyn por sus palabras y a través de sus acciones. Este le ha brindado apoyo a racistas, terroristas y a traficantes de odio que desean asesinar judíos y borrar a Israel del mapa. Cuando Corbyn da a entender que, por mucho tiempo que hayan vivido aquí, los judíos no son totalmente británicos, está utilizando el lenguaje del antisemitismo europeo clásico anterior a la guerra. Cuando se le confronta con tales hechos, cuya evidencia está ante nuestros ojos, primero lo niega, luego lo confunde, luego lo ofusca y aturde. Esto es simple bajeza, es deshonesto y peligroso. Corbyn ha legitimado la expresión pública de odio y hacia dónde este se dirija, otros lo seguirán”.

Antes de las elecciones parlamentarias de diciembre de 2019 el ex-presidente del Movimiento para el Judaísmo Reformista, rabino Dr. Jonathan Romain, le escribió a su congregación instándolos a votar por cualquier partido político que tenga la mejor oportunidad de vencer a los candidatos laboristas en las próximas elecciones. Esto fue algo muy inusual, ya que los rabinos británicos casi siempre se abstienen de aconsejar a las congregaciones sobre el cómo votar.

Algunos de los ataques más fuertes contra el antisemitismo del Partido Laborista parten de individuos. David Collier escribió que está claro que el problema de Corbyn con el antisemitismo “es mucho más profundo que unos cuantos consejeros y parlamentarios”. En el 2018, el profesor de sociología David Hirsh publicó un libro titulado “Antisemitismo contemporáneo de izquierda”. En marzo del 2019, el miembro y académico laborista Alan Johnson publicó un documento titulado ‘Institucionalmente antisemita’: El antisemitismo contemporáneo de izquierda y la crisis en el Partido Laborista británico.

En septiembre, 2016 la pequeña organización Campaña Contra el Antisemitismo (CAA) presentó una queja formal contra Corbyn acusándolo a él y a sus aliados de ser socios de larga data con antisemitas.

Parlamentarios laboristas judíos también comenzaron a exponer el antisemitismo del partido. La parlamentaria Ruth Smeeth se marchó enojada de una conferencia de prensa de Corbyn sobre el informe Chakrabarti luego que un periodista la insultara. Smeeth afirmó que Corbyn no intervino cuando le fueron lanzados insultos antisemitas frente a él. Más tarde ese año, Smeeth se definió a sí misma como “británica primero:” británica, laborista, socialista, judía y mujer”.

La organización Movimiento Laborista Judío (MLJ) fue fundada en el año de 1901. Esta ha estado afiliada al Partido Laborista desde hace 100 años. Cuando el antisemitismo del partido salió a relucir por primera vez, el MLJ intentó lidiar con ello – pero este se convirtió en una fuerza tenaz en los últimos años en respuesta a Corbyn. Smeeth se convirtió en líder parlamentaria del MLJ en abril, 2018.

Muchos judíos quienes tradicionalmente votaron por el laborismo se han ido del partido. En abril, 2019 una encuesta realizada por el grupo de defensa del Consejo de Liderazgo Judío halló que el 87% de los judíos británicos creen que Corbyn es antisemita. Muchos judíos británicos comenzaron a hablar sobre la posibilidad de emigrar del país si Corbyn fuese electo como primer ministro y la encuesta informó que el 47% consideraba seriamente tal medida. Incluso si uno dudara de que muchos judíos se fueran de Gran Bretaña si Corbyn se hubiese convertido en primer ministro, hablar incluso de emigración era evadir el tema radicalmente.

Una reunión con Corbyn por parte de los líderes de la Junta de Diputados y el Consejo de Liderazgo Judío en abril del 2018 concluyó que las propuestas de Corbyn “no alcanzaban los niveles más mínimos de acción”. Algunas semanas antes, las dos organizaciones escribieron en una carta abierta: “Una y otra vez Jeremy Corbyn se ha parcializado con el bando antisemita en lugar del bando judío”. El 26 de marzo, la Junta de Diputados organizó una manifestación fuera del Parlamento. En mayo, 2018 el presidente saliente de la Junta de Diputados Jonathan Arkush dijo que Corbyn sostiene puntos de vista antisemitas y agregó que los judíos británicos se preguntaban por primera vez si poseen futuro alguno en Gran Bretaña.

En julio, 2018 los diarios Jewish Chronicle, Jewish News y el Jewish Telegraph, todos rivales, dieron el singular y sin precedente paso de publicar la misma portada. Estos dijeron que la acción fue motivada por la “amenaza existencial a la vida judía en este país que se vería planteada por un gobierno liderado por Jeremy Corbyn”.

Otros, incluyendo a personalidades judías ajenas a la política, al liderazgo judío o al activismo, se manifestaron contra el antisemitismo del Partido Laborista. La presentadora de televisión británica Rachel Riley cuya madre es judía, habló en septiembre de 2018 en contra de Corbyn. La magnitud de correos electrónicos de odio que recibió en respuesta la hicieron pensar aún más sobre sus raíces judías (aunque se define como atea). Riley señaló que cuando los británicos expresan su apoyo a Israel, son atacados e insultados ​​a través de mensajes antisemitas. Ella mencionó una instancia inédita de violencia contra un partidario de Israel, así como también un intento de suicidio como resultado de los insultos antisemitas. Tracy-Ann Oberman, actriz judía y partidaria laborista quien también se definió en contra del antisemitismo en el partido, dijo: “Todos recibimos amenazas de muerte, amenazas de asalto sexual, comentarios humillantes dirigidos al físico de la persona”.

Los que pagaron muy caro por su oposición judía hacia Corbyn fueron los parlamentarios judíos. Smeeth no fue reelecta en las recientes elecciones parlamentarias. En la conferencia anual del Partido Laborista – esto sucedió en septiembre, 2016 – Smeeth tuvo que llegar con un equipo de guardaespaldas luego de haber recibido 25.000 mensajes abusivos. La parlamentaria Luciana Berger recibió miles de correos electrónicos de odio en abril, 2016 algunos de los cuales amenazaban con violarla o asesinarla. En septiembre, 2018 ella asistió a la conferencia laborista de Liverpool escoltada por cuerpos policiales. En febrero de 2019 renunció al partido debido a su retorica antisemita institucional y luego fue derrotada mientras se presentaba al Parlamento como demócrata liberal. En diciembre de 2018 el parlamentario Ivan Lewis, quien fue suspendido por el laborismo, abandonó el partido. La parlamentaria judía Louisa Ellman se marchó del partido en octubre, 2019.

La única parlamentaria laborista judía que permanece es Dame Margaret Hodge. En el 2018, llamó a Corbyn racista y antisemita en los salones del Parlamento.

El primer parlamentario en marcharse por causa del antisemitismo del Partido Laborista fue Lord Parry Mitchell en septiembre de 2016. Este dijo sobre Corbyn: “Jeremy no posee cualidades de liderazgo en lo absoluto. A su pequeño grupo le agrada y piensan que es el Mesías, pero nunca se convertirá en líder y primer ministro de este país”. Lord Mitchell agregó: “Soy judío y muy judío y no hago nada al respecto y no tengo ningún tipo de dudas de que el propio Jeremy es alguien sumamente tibio respecto a este tema. Nunca ha sido lo suficientemente vociferante en condenar el antisemitismo tal como debería ser. Creo que es muy difícil ser miembro del Partido Laborista si eres judío y apoyas a Israel”.

En julio de 2019 el ex-secretario general del Partido Laborista Lord Triesman escribió que el partido “ya no era un entorno político seguro para los judíos u otros opuestos al antisemitismo”. Este añadió: “Quizás algún día volvamos a ser el partido del anti-racismo pero muy ciertamente no lo es hoy. Mi triste conclusión es que el Partido Laborista es claramente antisemita institucionalmente y su líder y círculos son antisemitas, ya que nunca han realizado el juicio correcto sobre un tema que refleja profundos prejuicios. El número de ejemplos es impactante”. Triesman renunció al partido, al igual que lo hizo un segundo compañero suyo judío Lord Turnberg.

Corbyn muy pronto renunciará, pero el rabino principal Mirvis ha dicho que el antisemitismo del Partido Laborista se ha convertido en parte activo de la cotidianidad. La actitud de los judíos británicos a tal problema y ​​su disposición a hablar públicamente sobre ello, han cambiado enormemente. Tales perspectivas poseen connotaciones negativas y no pueden volver a su estado anterior.

 

 

El Dr. Manfred Gerstenfeld es investigador asociado sénior en el Centro BESA y ex-presidente del Comité Directivo del Centro de Asuntos Públicos de Jerusalén. Gerstenfeld se especializa en las relaciones Israel y Europa occidental, en los temas sobre antisemitismo y anti-sionismo y es el autor del libro La guerra de un millón de cortes.

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